Tiempo De Conquista

Pastor Edgardo López

Josué 1: 1-9 (RV60) “Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo:
Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.
Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.
Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio.
Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.
Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”

Al morir Moisés, Dios eligió a Josué como su sucesor, y no fue al azar, sino que desde que Moisés estaba, Dios había elegido un siervo para él, Josué era parecido a su líder, a su pastor. Un segundo en el ministerio también es importante y Josué cumplía todos los requisitos para ser el sucesor, era leal, fiel, un líder, valiente; lo más impresionante es que recibió todo lo que necesitaba de Moisés para prosperar, él obedeció, por eso cuando escuches la voz de Dios, obedécela.

Dios le promete la victoria a Israel, pero tenían que levantarse de su lugar como símbolo de obediencia.
Entonces, Dios le dijo a Josué, ¡levántate y pasa el Jordán!
A Israel Dios le prometió la victoria, y a ti también te la quiere dar, pero no la recibes sentado, lamentándote o quejándote, Dios no te llama a eso. Es tiempo de levantarnos de la comodidad, del temor, del que dirán, etc. Necesitamos levantarnos para ir en pos de nuestro capitán, que nos llama a conquistar. Estamos en un tiempo de conquista, pero tenemos que levantarnos, tú tienes que levantarte a pasar muchos Jordanes que hay en tu vida. Da pesar ver tanta gente desanimada, pero lo único que Dios le dijo a Josué fue “¡levántate y pasa el Jordán!” y en medio de hacerlo hay muchas promesas, por eso si Él te dice que te levantes, tienes que pensar en sus promesas.

Igual que los Israelitas, el Señor nos llama a levantarnos porque la victoria es nuestra, solo debemos poner nuestra fe y nuestra mirada en Jesucristo. Lo que el Señor prometió en Su palabra, lo cumple. Deja de preocuparte, la preocupación es pecado, porque la Biblia dice que vayamos al Señor si estamos trabajados y cansados, entonces es desobediencia; deja la lamentación y levántate.

Es tiempo de levantarse, no en tus fuerzas porque es poco lo que puedes hacer, sino en el poder de su Santo Espíritu (Filipenses 4:13).

Josué 1:3 (RV60) – tienes que pisar la tierra, la tierra que tenemos ahora para el templo fue pisada y creímos esta promesa. Pero para que sea tuyo tienes que ir, levantarte en fe. No se cuál tierra tengas que pisar, pero tienes que levantarte e ir, si estas creyendo por tu sanidad, por tu familia, etc.

Después del Jordán es que se encuentra la bendición. El jordán era un río no caudaloso, pero pasarlo con familia y niños no era tan fácil, Dios jamás te hará pasar el Jordán para que sufras, pero para alguien que había creído en Dios, como Josué, no había nada imposible por todo lo que el Señor le había dicho. Entonces, tu Jordán pueden ser tus problemas, tus pensamientos de que no puedes hacer las cosas, pero Dios te dice: ¡Pasa el jordán!, tu temor puede ser tu Jordán, o tus hijos que se fueron de casa, pero pasa ese río, el Señor traerá de regreso todo. El Señor dijo que no te dejará, y si no te deja a ti, tampoco lo hará con tu familia, porque tenemos un Dios de familias.
Tu jordán puedes ser tú mismo con tus debilidades y quisieras nunca cruzar el Jordán, muchos quieren quedarse del otro lado, y el Señor les dice: “¡atrévete!”, Dios te ha dado una visión para que comiences, porque Él ya dispuesto todo, tú no necesitas un socio diferente a Dios. Si no pasas el Jordán y no dejas tus problemas atrás, no vas a ver la gloria y la bendición de Dios.

A cada uno de ustedes Dios les dio un norte, hoy te digo ¡Conquístalo! ¡Levántate!, Dios le dijo a Josué qué hacer en el camino, pero él tenía que comenzar a caminar. Como creyente, debemos aprender a dar pasos de fe, eso significa dar pasos creyendo que en verdad que Él lo va a hacer, pero antes debemos hacer nuestra parte. Dios te da promesas, pero tienes que orarlas y guerrearlas.
¿cómo se alcanzan las promesas? - con fe.

Josué 1:6 “Esfuérzate y se valiente”, esta es la parte que nos corresponde, hay un esfuerzo en toda obra, por eso hay que levantarse y ser muy valiente. Dios nos motiva a esforzarnos para que podamos apreciar lo que Él nos da, porque en la vida se requiere esfuerzo para todo. Para salvar tu matrimonio requieres sacrificio si lo estás perdiendo, pero tú tienes que luchar por tu matrimonio, sacrifícate para sacar adelante tu familia. Para disciplinar a tus hijos necesitas esfuerzo, para dejar un mal hábito necesitas esfuerzo, esfuérzate en meditar, escudriñar y estudiar la palabra de Dios. Esfuérzate en obedecer la palabra y en buscar más la presencia de Dios.

Josué 1:7 (RV60) la prosperidad en todas las áreas de tu vida requiere esfuerzo, la vida de fe nos exige ser valientes. Se necesita valentía para hacer las cosas sin importar cómo estés, para levantarse contra la escases, contra la tentación. Contra las maquinaciones del diablo contra tu vida, se necesita valentía, por eso no tenemos temor del diablo. Se necesita valentía para decir ¡No!. La batalla de la fe se pelea una y otra vez, porque siempre estamos batallando.

Josué había decidido seguir lo que el Señor le dijo, porque el Señor dijo que estaría con él siempre. Si vamos a pelear la buena batalla de la fe, es hasta el final, tal como hizo Josué, porque sabía que cuando pasara el Jordán, él y su pueblo serían bendecidos. Decide sacar continuamente el valor que tiene la palabra, en las promesas que el Señor te ha dado.

Josué 1:9 (RV60) “mira que te mando que te esfuerces y seas valiente” esta frase la dice tres veces, porque se necesita valentía para pasar, por eso Dios llamó a nuestro pastor el Josué de estos últimos tiempos, porque vio valentía en él.
En la visión que Dios te ha dado se presentarán adversidades, pero en fe usted tiene que comenzar a pelear y ganar con la buena batalla de la fe. “No temas ni desmayes” le dijo el Señor, porque el temor llega inmediatamente, pero estoy seguro de que aquellos que se fueron por temor, regresarán.
Piensa en el lugar mas remoto de la tierra donde puedas ir, ahí estará el Señor contigo.

Deuteronomio 20:1-4 (RV60)
“Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa.
Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre.
Pero si la aborreciere este último, y le escribiere carta de divorcio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; o si hubiere muerto el postrer hombre que la tomó por mujer,
no podrá su primer marido, que la despidió, volverla a tomar para que sea su mujer, después que fue envilecida; porque es abominación delante de Jehová, y no has de pervertir la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.”
La pelea es del Señor, pero tu tienes que esforzarte y ser valiente.

Es hora de poseer la tierra y las promesas de Dios para tu vida.

Martes, Abril 11, 2017

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