Soy Hijo De Dios

Pastor Miguel E. Arrázola

“Sé que hemos hablado que será un tiempo de buenas noticias, que lo mejor está por venir, y has tenido que pasar por tiempos duros, de prueba y angustia, pero tienes que saber que no hay nadie como Él, su fidelidad es incomparable.

No importa si los montes me rodean, si las aguas me ahogan, Él con un soplo pone todo en orden. Ese es el Dios que está en medio de nosotros hoy.

Se acabó el aroma de derrota, de tristeza y llanto, viene un aire fresco a tu casa, vas a entender que no es el hombre, las fuerzas o el conocimiento, sino que es Dios quien está contigo en medio de la angustia; sentirás paz en tu casa, alegría, gozo y no habrá más llanto ni dolor, las malas noticias se acaban.

Deja de creer lo que tus ojos ven, el hombre no se mueve por vista, sino por fe. La fe está por encima de nuestras circunstancias, quizás creías que era imposible ser sano, estar libre, tener un trabajo, ver mi familia restaurada, pero para los que creen, nada es imposible.”

Juan 14:1- 14 (TLA)

“Poco después, Jesús les dijo a sus discípulos:
—No se preocupen. Confíen en Dios y confíen también en mí. 2 En la casa de mi Padre hay lugar para todos. Si no fuera cierto, no les habría dicho que voy allá a prepararles un lugar. 3 Después de esto, volveré para llevarlos conmigo. Así estaremos juntos. 4 Ustedes ya saben a dónde voy, y saben también el camino que deben tomar.
5 Pero Tomás le dijo:
—Señor, si no sabemos a dónde vas, ¿cómo vamos a saber qué camino tomar?
6 Jesús le respondió:
—Yo soy el camino, la verdad y la vida. Sin mí, nadie puede llegar a Dios el Padre. 7 Si ustedes me conocen a mí, también conocerán a mi Padre. Y desde ahora lo conocen, porque lo están viendo.
8 Entonces Felipe le dijo:
—Señor, déjanos ver al Padre. Eso es todo lo que necesitamos.
9 Jesús le contestó:
—Felipe, ya hace mucho tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí, también ha visto al Padre. ¿Por qué me dices “Déjanos ver al Padre”? 10 ¿No crees que yo y el Padre somos uno?
Y a los discípulos les dijo:
—Lo que les he dicho, no lo dije por mi propia cuenta. Yo sólo hago lo que el Padre quiere que haga. Él hace sus propias obras por medio de mí. 11 Créanme cuando les digo que mi Padre y yo somos uno solo. Y si no, al menos crean en mí por lo que hago. 12 Les aseguro que el que confía en mí hará lo mismo que yo hago. Y, como yo voy a dónde está mi Padre, ustedes harán cosas todavía mayores de las que yo he hecho. 13 Yo haré todo lo que ustedes me pidan. De ese modo haré que la gente vea, a través de mí, el poder que tiene Dios el Padre. 14 Yo haré todo lo que ustedes me pidan.”

Cuando entendemos quien es Jesús, siempre andaremos en el camino que el padre quiere que caminemos. Cuando conoces quien es Jesús, el hombre que murió siendo esclavo pero resucito siendo Rey, entenderás todo lo que el padre quiere hacer en tu vida. Cuando conoces a Jesús, nunca más vas a querer ir atrás, tu vida pasada ya no es un deleite, solo te deleita lo que Él te puede ofrecer por medio del padre.

Cuando conoces a Jesús, entiendes que lo que Él tiene para tu vida es más grande, no es lo que la gente te ha dicho; lo que el Señor piensa de ti no es lo que dicen o piensan las personas a tu lado, tus oídos deben cerrarse a las voces del mundo y tu espíritu se debe abrir a lo que el padre te está diciendo. No creas lo que las personas a tu lado te quieren decir, la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta, y si algo diferente llega, no lo vas a recibir.

Muchos de nosotros hemos tomado decisiones equivocadas solo por el empaque, no te engañes por eso, algunas veces el empaque no es lo más lindo, pero por dentro es el regalo perfecto. Quizás lo que Dios te ofrece no es lo más placentero, Él dijo que nos iban a perseguir y que sufriríamos, pero dice la Biblia que no habrá justo desamparado. Probablemente tendrás que luchar y esforzarte, pero nada en este mundo ganamos si no nos esforzamos. No te engañes por el empaque, mira lo que está dentro.

Dios es un Dios de sobreabundancia. Cuando Dios creó el plan en tu vida, Él no te dio apenas lo que necesitabas, Él tiene y preparó para ti cosas más abundantes. Lo que hoy tienes, no es lo que Él quiere que tengas, Dios tiene muchas cosas más guardadas para ti. Quizás dices que eres gerente de una empresa, tienes casa y carro, pero te digo que Dios no tiene un tope, si estas dispuesto a recibir más, así será, porque el Señor es inagotable. La fuente de Dios siempre está abierta, pero muchas veces preferimos poner atención a los problemas de la vida y nos olvidamos que su fuente es inagotable; Dios no llena, Él quiere rebosarte con más. Dios quiere darte algo que nunca pensaste que podías tener, Él quiere hacer cosas que los hombres no puedan hacer por ti; los hombres pueden hacer cosas que te hagan sentir cómodo, pero nada te va a satisfacer y sorprender como cuando Dios te bendice.

Tenemos un Dios de sobreabundancia, Él es exagerado, la historia de los panes y los peces es muestra de ello. Dios hizo gran variedad de plantas, hizo muchos planetas. No limites la mano de Dios, nuestra terquedad ata la mano de nuestro amoroso y bondadoso Dios. Pero para tener sobreabundancia tienes que dar; si quieres recibir lo mejor del cielo, tienes que estar dispuesto a dar lo mejor de la tierra.

Jesús nunca dijo que iba a multiplicar los panes y los peces, pero un niño sabía que había alguien que podía hacer algo con esa lonchera. Por eso la Biblia dice que de los niños es el Reino de los cielos, porque ellos no piensan en el porqué de las cosas, así es la fe, la fe es atrevida. Dios quiere que seas una fuente de bendición para la gente que te rodea, Él es Dios de milagros, de poder, de fuego, de restauración. Pero Dios no solo hizo las cosas sobreabundantes, al ver a Jesús en la tierra, podemos ver el corazón del padre. Con sus maravillas, Dios quiere volver a sus seguidores de regreso al corazón del padre. Para Adán y Eva no fueron suficientes las maravillas del Edén, Dios quería cautivar a sus hijos con la belleza de su gloria y ese mismo método lo utilizo cuando Jesús vino a la tierra, Él quería llevarlos a un estado que habían perdido, al estado de ser hijos de Dios. Jesús no quería que solo fueran espectadores, sino que fueran hijos, esto solo podía hacerse a causa de la cruz.

Cada vez que el Señor te muestra su amor a través de un milagro o algo por lo que hemos estado creyendo, Él quiere captar tu atención y que nunca te olvides de que eres hijo e hija de Él.

Gálatas 4:1 – 6 (TLA)

“Lo que quiero decir es esto: Mientras el hijo es menor de edad, es igual a cualquier esclavo de la familia y depende de las personas que lo cuidan y le enseñan, hasta el día en que su padre le entrega sus propiedades y lo hace dueño de todo. 3 Algo así pasaba con nosotros cuando todavía no conocíamos a Cristo: los espíritus que controlan el universo nos trataban como si fuéramos sus esclavos. 4 Pero, cuando llegó el día señalado por Dios, él envió a su Hijo, que nació de una mujer y se sometió a la ley de los judíos. 5 Dios lo envió para liberar a todos los que teníamos que obedecer la ley, y luego nos adoptó como hijos suyos. 6 Ahora, como ustedes son sus hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a vivir en ustedes. Por eso, cuando oramos a Dios, el Espíritu nos permite llamarlo: «Papá, querido Papá»”

Su sacrificio, todo lo que Él sufrió en la tierra, es para llevarnos a que pudiéramos llamarle “Papá”. Quizás tu no vives con tus padres, te abandonaron o dejaron, falleció. Gracias al sacrificio del Señor y el sello del Espíritu Santo, puedes decir que tienes el mejor papá del mundo, uno que nunca te va a dejar.

Cada vez que te sientas triste o desamparado, sin ánimos para seguir, el consolador llega a decirte que está para recordarte que puedes llamarlo a Él “Papá, papito mío”. Te llama para decirte que no estás sola, que tienes un padre que cuida de ti. Esto nos debe llenar de satisfacción y alegría para seguir caminando en esta vida.

El titulo más grande que tenemos y nadie nos puede quitar, es el de ser hijos del Dios Altísimo. Esta noche saldrás con una sonrisa, alegre y gozoso, sabiendo que confiadamente podemos ir a su presencia y decir “Abba padre, papito mío”

Cuando el pueblo de Israel estaba en esclavitud, hubo un tiempo en que faraón se enojó con Moisés y obligó al pueblo a hacer más ladrillos de los que tenían que hacer. Normalmente les daban los materiales para hacer los ladrillos, pero se les quitó esta oportunidad y tenían que ir por ellos, y en su mentalidad de esclavos se quejaron. Alguien que es hijo entiende que es libre, sabe que si hay algo que lo está deteniendo, esa no es su posición, por su posición es de ser libre.

Tu oración determina qué tan grande es Dios para ti, por eso te he dicho que si entiendes quién es Él y quien eres tú, vas a saber que todas las promesas de la Biblia son para ti y no tienes que ser esclavo a la pobreza, la ruina y enfermedad, sino que tu posición de hijo te pone por encina de todo esto.

Entonces, en la antigüedad se pisaba el material para luego darle forma de ladrillo. Ellos pensaban que estarían ahí el resto de su vida, sin saber que el lugar que estaban pisando, lo iban a conquistar. Y así nos sucede en muchas ocasiones, no sabemos que el problema que tenemos ahora, será nuestra conquista. Cada paso que estás dando es Dios acelerando los tiempos, es Dios derribando lo que tenga que derribar, como cuando el pueblo de Israel gritó y las murallas cayeron, con cada vuelta que el pueblo le daba a las murallas, los ángeles estaban derribando los cimientos. Cuando estás sirviendo a Dios, no te das cuenta que Dios esta trabajado a tu favor, no sabes que eso que te ha estado atormentando ahora, lo vas a sobrepasar y conquistar.

Lo que hoy te tiene pasando trabajo, será el lugar de tu bendición. En la Biblia me impresiona que cada lugar de lucha para una persona, terminó siendo el lugar de bendición.

Génesis 22:14 (RV60) “Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá.[a] Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.”

Génesis 26:22 (RV60) “Y se apartó de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él; y llamó su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora Jehová nos ha prosperado, y fructificaremos en la tierra.”

Génesis 32:30 (RV60) “Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.”

Vemos a Abraham, Isaac y Jacob, una generación que tuvo que luchar, pero no importa cuánto lucho, el lugar donde Dios los había puesto era el lugar de su provisión y donde veían a Dios cara a cara. Cuando luchas en tus fuerzas, nunca tendrás la victoria, pero cuando luchas sabiendo quien es tu padre, sabrás que siempre tienes la victoria.

Aquí donde han pasado su tiempo de prueba y angustia, es donde Dios los va a bendecir y verán Su mano moverse a su favor. Qué error aquellos que si los atacan aquí, se van de Cartagena; me da tristeza aquellos que se van del país pensando ver algo mejor, sin saber que la razón por la que están luchando y sufriendo es porque hay un tesoro bajo esta tierra. Cuando te vas, le permites a satanás robarte lo que te pertenecía. Sigue pisando, porque este será el lugar de tu bendición.
Cuando tú quieres buscar un camino, te irás por el camino que satanás abrió para ti, pero cuando te quedas sin haber un camino, Jesús mismo abrirá uno para tu vida. No te muevas del lugar donde Dios te ha puesto, a menos que sepas que es de Dios.

Salmos 2:7-9 (MSG)

“Let me tell you what God said next.
He said, “You’re my son,
And today is your birthday.
What do you want? Name it:
Nations as a present? continents as a prize?
You can command them all to dance for you,
Or throw them out with tomorrow’s trash.”

La palabra de Dios dice que su palabra no cambia, Él es el mismo hoy, mañana y por siempre. Cuando sabes que hoy es tu cumpleaños, algo te da el derecho de querer todo ese día. El saber que estás de cumpleaños te da valentía para pedir lo que quieres y hoy tu padre celestial te está diciendo que es tu cumpleaños y puedes pedir lo que quieras.

Tú eres Su hijo amando, sin importar tu condición o tu pasado, eres merecedor de todas sus promesas. Deja ir tu pasado y decide alcanzar todas las promesas que el Señor tiene para tu vida. Vive tu presente y agarra todo lo que Dios tiene para tu vida.

Romanos 8:17 (TLA)

“Y como somos sus hijos, tenemos derecho a todo lo bueno que él ha preparado para nosotros. Todo eso lo compartiremos con Cristo. Y si de alguna manera sufrimos como él sufrió, seguramente también compartiremos con él la honra que recibirá.”

Viernes, Septiembre 8, 2017

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