Las Puertas De La Misericordia

Pastor Miguel Arrázola

Salmo 87:2 (LBLA) “El Señor ama las puertas de Sion más que todas las otras moradas de Jacob.”

Uno de los milagros más impactantes sucedió en Hechos 3, donde había un cojo de nacimiento en una puerta llamada La Hermosa, este hombre pedía limosna, Juan y Pedro le dijeron que se levantara, y el hombre no solo se levantó, sino que saltó y se regocijó, eso es un ejemplo para los que estamos aquí sanos y no danzamos y saltamos para Él. El nombre de esta puerta es un indicativo del Salmo que acabamos de leer, indica que Dios ama las puertas. Una de las promesas que Dios le dio a Abraham es que él poseería las puertas de sus enemigos (Génesis 22:1).

La diferencia entre un muro y una puerta es que el muro aleja a las personas, y las puertas permiten que entren o que salgan. Ahora, la Biblia dice que Dios ama las puertas de Sion, y la puerta que te da la capacidad de entrar, también te ayuda a salir.

Dios ama las puertas, y estas significan escogencias, decisiones. A Dios le encanta la capacidad de que hoy ustedes decidieron estar aquí, y por voluntad propia le estamos adorando. Nosotros amamos lo que hacemos, tú no tienes que adorar a Dios a la fuerza, es un placer hacerlo, por eso dice Josué: “mi casa y yo serviremos a Jehová” (Josué 24:15) y fue una decisión, como la hemos tomado nosotros.

Cuando Dios creó al hombre y lo puso en el huerto, Él no escondió el árbol del bien y el mal detrás de rejas eléctricas, sino que lo puso dentro del jardín para que pudiéramos decidir qué hacer. Por eso Dios ama las puertas, porque representan escogencias y decisiones.

Nadie nos obliga a adorar a Dios, a servirlo, amarlo, bendecirlo, nosotros decidimos hacerlo. La decisión que has tomado te ha hecho merecedor de una bendición, que aquellos que no vienen al Señor no van a tener. Tú has escogido venir aquí hoy y Él ha escogido bendecirte cuando salgas por esa puerta.

Cuando todo va mal y adoramos al Señor sin saber lo que está pasando, Él escucha tus oraciones en medio de tribulaciones, tormentas y pérdidas, esa es la mejor adoración, porque le ofrecemos sacrificio de alabanza.

En Números 35, la Biblia dice que habían seis ciudades en las que Dios permitía que se refugiaran aquellos que cometían un crimen sin culpa, y esas se llaman las ciudades refugio. En esa época, se permitía un vengador de sangre, alguien que te buscaba hasta matarte por haber cometido el crimen; pero si mataban sin culpa, se podía escoger a una de las seis ciudades, estratégicamente ubicadas en Jerusalén.

Números 35:15-16, 22-26 (RV60)

“Estas seis ciudades serán de refugio para los hijos de Israel, y para el extranjero y el que more entre ellos, para que huya allá cualquiera que hiriere de muerte a otro sin intención.
16 Si con instrumento de hierro lo hiriere y muriere, homicida es; el homicida morirá.
17 Y si con piedra en la mano, que pueda dar muerte, lo hiriere y muriere, homicida es; el homicida morirá.
18 Y si con instrumento de palo en la mano, que pueda dar muerte, lo hiriere y muriere, homicida es; el homicida morirá.
19 El vengador de la sangre, él dará muerte al homicida; cuando lo encontrare, él lo matará.
20 Y si por odio lo empujó, o echó sobre él alguna cosa por asechanzas, y muere;
21 o por enemistad lo hirió con su mano, y murió, el heridor morirá; es homicida; el vengador de la sangre matará al homicida cuando lo encontrare.
22 Mas si casualmente lo empujó sin enemistades, o echó sobre él cualquier instrumento sin asechanzas,
23 o bien, sin verlo hizo caer sobre él alguna piedra que pudo matarlo, y muriere, y él no era su enemigo, ni procuraba su mal;
24 entonces la congregación juzgará entre el que causó la muerte y el vengador de la sangre conforme a estas leyes;
25 y la congregación librará al homicida de mano del vengador de la sangre, y la congregación lo hará volver a su ciudad de refugio, en la cual se había refugiado; y morará en ella hasta que muera el sumo sacerdote, el cual fue ungido con el aceite santo.
26 Mas si el homicida saliere fuera de los límites de su ciudad de refugio, en la cual se refugió”

Éstas eran ciudades de misericordia, donde el vengador de sangre no podía entrar. Lo que dice aquí se parece al Salmo 91, y así estábamos nosotros sin Cristo, pero gracias a la misericordia de Dios pudiste correr a la ciudad de refugio; sin embargo, la misma puerta por la que se entra, es la que se sale.

El vs 26 explica que hay quienes son librados de demonios y en lugar de disfrutar la ciudad de misericordia, están mirando al pasado, y lo que no saben, es que al cruzar la puerta de regreso está esperando el vengador de sangre. Al estar aquí hoy y servir a Dios, no hay vengador de sangre y el Señor te protege (Salmo 133), no te salgas, aquí Dios te guarda, te bendice y podemos orar por ti. Si te pierdes, ¿quién va a orar por ti?, ¿quién va a interceder por ti?, si te alejas, ¿cómo te cubrimos?.

Proverbios 18:10 (RV60) “Torre fuerte es el nombre de Jehová; A él correrá el justo, y será levantado.”

Por la ley este hombre merecía morir, pero por la gracia podía vivir; nosotros estamos a salvo en Jesucristo, en Él está nuestra seguridad, Él te salvará, la Biblia dice que quien viene a Él, no le echa fuera. Ven a Cristo y ven a Ríos de Vida, aquí en la ciudad de refugio es donde ningún arma forjada contra ti va a prosperar, ven a Él, escógelo.

La desventaja de lo anterior es que la ciudad de refugio tenía una puerta de salida, pero tu podías regresar. Estamos en momentos tan difíciles que tú no puedes dejar a Jesús; dejar la iglesia es dejar a Jesús. Jesús es la cabeza de la iglesia y nosotros somos el cuerpo, entonces, para estar en Cristo tenemos que estar en el cuerpo. La gente está tan confundida que piensa que Jesús viene por cristianos, pero la Biblia dice que Él viene por una iglesia gloriosa, no por cristianos santos y apartados, Él no viene por miembros esparcidos. Hay quienes dicen amar a Dios, pero no se agradan de la iglesia, no sabiendo que Cristo murió por ella.
Hebreos 10:25, aquí dice que nos congreguemos porque estamos seguros de que Él va a venir y debemos estar ahí.

¿Para qué irte de la iglesia, a buscar el pecado?, en tus malos momentos, estabas tan solo que el único que te rescató fue Jesús. 1 Juan 1:6-7, el indicativo de que andamos bien es que estamos en comunión con otros.

En 2 Samuel 2 y 3 está la historia de Abner, quien mató a un hermano de Joab. Luego, él corrió a una de las ciudades de refugio, pero Joab quería vengar la muerte de su hermano y lo llamaba a la puerta, tanto así que Abner salió de la ciudad y pudo matarlo (2 Samuel 3:27). David dice de él que murió por su torpeza, y así les pasa a muchos, que se dejan llevar por el pasado y salen de la puerta por la presión de grupo, pero cambia las cosas y haz que ellos lleguen donde estás tú, no al revés.

Quédate en Cristo, quédate en la iglesia. En Ríos de vida, el Señor te devuelve lo que el mundo te robó, allá perdiste tu riqueza y dignidad, aquí Dios te bendice.

Si tú quieres salvar a tu familia, no te salgas de la iglesia, quédate dentro. No puedes salvar a nadie afuera, sino dentro, porque cuando tú te quedas, los de afuera están en la promesa, pero cuando dejas la iglesia, el vengador vendrá sobre ti y sobre ellos. La Biblia dice que cuando te quedas en Jesús, tú y tu casa serán salvos (Hechos 16:31).

Entre más pasas en la vida, necesitas más gracia y sabiduría de Dios para avanzar

Dios puso puertas en:
El infierno, la gente no se va al infierno por Dios, sino porque ellos quieren. Mateo 25:41, el fuego eterno no está preparado para el hombre, pero así lo escogemos, al pecar y querer estar en el mundo.
El cielo, cuando entras al cielo hay doce puertas de perlas, y quiero decirte que nadie llega al cielo por accidente, sino por cita previa con Jesús al recibirlo en la tierra. El cielo no salva almas, la salva Jesús en la tierra; por eso nosotros, que tenemos la confianza en Él, sabemos que vamos a entrar.
Su presencia. Salmo 100:4 (RV60), quien sabe entrar por las puertas del Señor, sabrá salir bien. La manera como escoges entrar, determinará como saldrás, por eso cuando entres, agradece a Dios.

Hebreos 12:18-25 (RV60)
“Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,
19 al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más,
20 porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aún una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo;
21 y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando;
22 sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,
23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,
24 a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.
25 Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.”

Vivimos en una época donde todo es amor, Cristo te amó en la cruz en su primera venida, pero vendrá a juzgarte en su segunda.
Que ningún Joab te convenza.

Jueces 16:3 (RV60)
“Mas Sansón durmió hasta la medianoche; y a la medianoche se levantó, y tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, se las echó al hombro, y se fue y las subió a la cumbre del monte que está delante de Hebrón.”

Hoy vas a convertir esa puerta en un muro y la vas a cerrar por siempre, llámese tecnología, mentira, pecado, etc., vas a destruir esa puerta, porque si Dios puso punto final a algo, no tenemos que regresar. No te salgas del plan de Dios, en la ciudad de misericordia lo tienes todo.

Donde hay una puerta para el pecado, pon un muro de santidad.

La palabra “En Cristo” se repite 87 veces en la Biblia, y cuando Dios nos ve, Él ve a Cristo. Cuando te ves con fallas y pecados, Él te ve a través de Jesús, porque nuestra vida está escondida en Él. Usted está rodeado de 87 promesas de que es completamente del Señor, ¿cómo no servir a un Señor que nos ama tanto?, no hay placer en el mundo que nos pueda alejar del amor que fue derramado en la cruz hacia nosotros.

“Yo remuevo toda puerta que me aleja de Dios, las remuevo y las vuelvo muro de protección. Caminaré y no caeré en el Nombre de Jesús.”

Viernes, Mayo 26, 2017

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