El Segundo Toque de Jesús

Pastor Miguel Arrázola

Marcos 8:22-25 (RVR)
“Vino luego a Betsaida; y le trajeron un ciego, y le rogaron que le tocase. Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntó si veía algo. El, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan. Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos”.

Cuando trajeron a este siervo a Jesús, Él le untó su saliva en sus ojos, le impuso las manos y su ojos al instante fueron abiertos. El siervo estaba emocionado porque ahora al menos veía algo. No veía con claridad, pero por lo menos se mejoró. Luego, Jesús mismo le pregunta si veía algo, pero ¿por qué lo hiz? ¿Cuándo Jesús pregunta “será que te sané”?

Jesús le pregunta esto al siervo como si el supiera que algo no está bien, que hay algo más. El siervo le respondió a Jesús que podía mirar algunas cosas, pero no todo. Jesús le hubiese podido decir que se conformara con eso, pero Dios no hace milagros incompletos. Él no va a mejorarte solo un poco, Él no va a darte solo lo necesario, Él vino a darte vida y vida en abundancia (Juan 10:10).

Marcos 8:25 dice que Jesús le puso las manos otra vez a este siervo; hay un segundo toque que viene para esta Iglesia. Muchos somos como este ciego, somos agradecidos pero medio bendecidos, estamos bien pero podríamos estar mejor. A veces negociamos con la mediocridad, estamos agradecidos y eso está bien, lo que no está bien es ser mediocre. Jesús no hace milagros incompletos.

El segundo toque de Jesús viene cuando estás aliviado, pero no curado. Cuando Dios te quiere arriba, Él te quita los contra pesos. Viene un segundo toque de Dios para tu vida. En ese segundo toque no solo tú serás salvo en tu familia, ¡todos lo serán!

Las puertas que no se te habían abierto, se te abrirán de par en par en el segundo toque. Sé agradecido por las bendiciones que hasta el momento tienes, pero jamás apagues la fe para creer por lo mejor, porque lo mejor viene.

La Biblia dice que lo que Dios empieza, Él lo termina (Filipenses 1:6). Viene un nuevo nivel para tu vida, donde Dios va a quitar a todo aquel que no te edifica. No declares más derrotas, confiesa tus victorias. No profetices mediocridad, no profetices falta de visión, ¡viene visión de claridad para tu vida ahora, en el nombre de Jesús!

Siempre habrá más oposición cuando viene una bendición; a mayor tamaño de la persecución, mayor será la bendición. Romanos 8:28 dice que todas las cosas son para bien para los hijos de Dios. Si no fuera grande la bendición, no fuera fuerte la oposición; viene una tremenda bendición que el Señor tiene para tu vida, así que permanece en fe.

La Biblia dice que Abraham creyó esperanza contra esperanza (Romanos 4:18). Declara que hoy se va a cumplir lo que has oído, a pesar de las circunstancias adversas que hayan en tu vida. Ya hay segundos toques que Dios ha ordenado para ti, así que no dejes que la gente te desanime, ¡sigue adelante! Porque tu segundo toque viene con sobreabundancia.

Salmos 40:2 (NVI)
“Me sacó de la fosa de la muerte, del lodo y del pantano; puso mis pies sobre una roca, y me plantó en terreno firme”.

Dios no te sacó del lodo para dejarte en un charco, si Él te sacó de allí es para lavarte, sacudirte y no dejarte ahí. No creas las mentiras que te hacen creer que las cosas no van a cambiar, porque todas las cosas obran para bien para los que aman a Dios (Romanos 8:28).

En 1 Reyes 18 y 19 vemos que Elías recibió un segundo toque de Dios, Él vio la gloria de Dios cuando derrotó a los profetas de Baal y lo volvió a ver cuando el Ángel de Jehová le tocó por segunda vez para darle victoria una vez más. Así te va a pasar a ti, que has visto la mano de Dios en tu vida, pero todavía hay cosas que están mal, que no se han ordenado en ti. Pues déjame decirte que Dios te va a tocar por segunda vez, como lo hizo con Elías y te va a dar la victoria.

Elías se cansó después de vencer a los profetas de Baal, Jesús también se cansó de cargar la Cruz. Todos nos cansamos, pero siempre como Jesús, tendremos un Simón de Cirene que nos ayude a llevar nuestra cruz. Debes entender que a todos en un tiempo de la vida se nos cae la cruz, pero Dios siempre te envía ayuda desde Sión, te envía soporte porque si siete veces te caes, siete veces Él te levanta (Proverbios 24:16).

Yo profetizo que lo mejor está por venir, Dios me envió aquí para levantarte, para establecerte sobre la Roca y ponerte sobre tierra firme. Deja de enfocarte tanto en lo negativo y enfócate más en lo positivo.

Génesis 11:28 (RVR)
“Y murió Harán antes que su padre Taré en la tierra de su nacimiento, en Ur de los caldeos”.

Taré, el papá de Abraham, vivió 70 años y entonces, engendró a Abraham, Nacor y a Harán. Éste último falleció en Ur de los Caldeos, lugar donde vivió Taré.

Génesis 11:31 (RVR)
“Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí”.

Taré quiso llenar el vacío que le dejó su hijo fallecido Harán y por eso aparece Lot. Dios le dijo a Taré que fuera a la tierra prometida, pero llegaron a una ciudad con el mismo nombre de su hijo fallecido y se plantó ahí, en Harán. Taré decidió estancarse en el dolor del pasado y no en la promesa de su futuro. Dios te dice “no te transes por tu dolor, muévete a Canaán, a la tierra prometida”.

Taré perdió una generación, es decir, Taré pudo hacer que la bendición empezara una generación antes de Abraham, pero perdió la oportunidad de que fuera así, porque no se dio cuenta que en Canaán estaba su segundo toque. Y así le pasa a muchas personas, saben que tienen un futuro lleno de promesas pero deciden estancarse en el dolor de su presente.

Yo sé que tienes dolor en tu corazón, pero por favor ¡supéralo! No te quedes abrazando el dolor si puedes adelantarte a recibir la bendición. Yo profetizo que va a ser tan grande el segundo toque de Dios sobre tu vida, que se te va a desarraigar ese dolor y angustia que sientes.

Dios iba a ser el Dios de Taré, Abraham, Isaac y Jacob. No pongas a luchar a tus hijos con un llamado que tú no quisiste aceptar; tú eres el elegido, tu eres el patriarca. No dejes que un revés de la vida te estanque, no consientas más tu dolor y abraza la bendición. A todos nos pasan cosas malas, pero hay que pasar por ese aborto, por esa pérdida, por esa muerte. Sigue adelante que Dios te va a llevar lejos y se te va a olvidar lo que pasó.

Isaías 61:7 (RVR)
“En lugar de vuestra doble confusión y de vuestra deshonra, os alabarán en sus heredades; por lo cual en sus tierras poseerán doble honra, y tendrán perpetuo gozo”.

Por cada aflicción que sufriste viene una doble honra y doble gozo. Nunca una tragedia acaba con la bendición de Dios, porque esta se duplica cuando somos deshonrados. Por eso Santiago 1:2 nos exhorta a tener por sumo gozo el hallarnos en medio de una prueba.

Zacarías 9:12 (RVR)
“Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza; hoy también os anuncio que os restauraré el doble”.

Pero, ¿cómo superamos una pérdida? Miremos a Job que lo perdió todo, pero a su vez Dios le restituyó el doble. Job tenía 10 hijos en la tierra y los perdió, y Dios le da 10 hijos más. No 20 sino 10, porque él no había perdido a sus 10 primeros hijos. Los hijos nunca se pierden, el cielo los gana.

Estos 10 hijos nuevos le vinieron a Job de su misma esposa, que ya tenía el vientre cerrado pero Dios le abrió el vientre una vez más. Esto significa que con el segundo toque de Dios, Él va a abrir vientres, va a abrir puertas y te va a poner a dar a luz el cumplimiento de todas las promesas que has recibido de su parte. ¡Viene el doble! Porque el enemigo jamás podrá detener el plan de Dios, ¡el cielo siempre gana!

En tu segundo toque viene en vez de muerte vida, en lugar de ruina, vendrá abundancia; en vez de dolor, viene gozo; en lugar de deuda, la cancelación de ellas, en vez de soltería, viene casamiento. De eso se trata todo: De creer y apropiarse de la Palabra de Dios.

Salmo 90:13-17 (NTV)
“¡Oh Señor, vuelve a nosotros! ¿Hasta cuándo tardarás? ¡Compadécete de tus siervos! Sácianos cada mañana con tu amor inagotable, para que cantemos de alegría hasta el final de nuestra vida. ¡Danos alegría en proporción a nuestro sufrimiento anterior! Compensa los años malos con bien. Permite que tus siervos te veamos obrar otra vez, que nuestros hijos vean tu gloria. Y que el Señor nuestro Dios nos dé su aprobación y haga que nuestros esfuerzos prosperen; sí, ¡haz que nuestros esfuerzos prosperen!”.

Dios ve el mal y mete su mano para darte el doble; en el segundo toque viene el doble. El Señor nos da alegría en proporción a nuestro sufrimiento anterior. La intención de Dios no es solo recompensarnos por nuestro sufrimiento, sino duplicar nuestras bendiciones.

En el primer toque de Dios se le abrió el vientre a Elizabeth, pero en el segundo toque se le abrieron los cielos a Juan el Bautista. En el segundo toque las cosas no son naturales, son sobrenaturales. No te quedes en el sitio de tu dolor, muévete más allá del punto de tu sufrimiento. Pasarás a recibir el segundo toque; yo se que tú has tenido un primer toque de Dios, se te abrieron oportunidades y la salvación, pero viene un segundo toque donde no se te abrirá una puerta, ¡se te abrirá el cielo!

¿Para qué volverte a Harán si te traicionaron? Volver donde alguien te traicionó es volver como darle una bala a un asesino que antes intentó matarte, pero falló al hacerlo. No hay razón en el mundo para traicionarte, por eso nunca permitas que un traicionero te dé una respuesta. El que se queda contigo es porque te ama y el que se va es porque nunca te quiso. Cuando alguien fracasa, cuando se van de tu vida y te abandonan, debes seguir a tu tierra prometida y en vez de abrazar tu dolor, abraza tu bendición.

Yo se que Harán no es mi lugar de residencia, sino la tierra prometida, Canaán. Viene tu segundo toque, ¡los cielos se van a abrir! El segundo toque siempre es más impresionante que el primero, no es algo natural, es algo tan impresionante que nunca lo haz visto en tu vida. Tú piensas que has visto todo, pero Dios hará cosas que ni siquiera has imaginado. Ahora entiendes cómo reaccionar en los fracasos, Dios no te va a dejar en el lodo, Él va a poner tu pie sobre la Roca y te va a colocar en el más alto lugar.

Viernes, Mayo 5, 2017

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