Dios Pelea Por Ti

Pastor Miguel Arrázola

Filipenses 4:19 (RV60)
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

Hay dos maneras en que Dios nos bendice:

1. La obediencia a la palabra de Dios a través de diezmos y ofrendas (Lucas 6:38 – 2 Corintios 9:6 – Malaquias 3:10). Las ventanas de los cielos abiertas, no solo son dinero, sino también oportunidades.
2.
3. Provisiones sobrenaturales: Son ventanas que se abren en tiempos de crisis.

Las ventanas se abren y se cierran, entonces, Dios me ha mostrado que desde Febrero 4 se abrirá una ventana, que se cerrará en Abril 4. Ustedes tendrán sueldos triplicados, contratos que nisiquiera pidieron. Prepárense porque en esta iglesia se abrió una ventana de oportunidades.

La viuda de Sarepta es uno de estos casos, Dios le habla al profeta y le dice que enviará una viuda para que le sustente. Él le pide agua y ella no tuvo problema en darle, luego le pide pan, y ante eso se molestó, porque ella pensaba que el profeta llegaría a darle. Pero al obedecer la palabra, se cumplió la promesa de que mientras ella servía al profeta, los ángeles le servían a ella. En esta época de provisión, ángeles te buscarán provisión del cielo y te ayudarán a conseguir cosas que en tus fuerzas no puedes conseguir.

El segundo ejemplo es sobre la multiplicación de los panes y los peces, Jesús le pregunta a Felipe y éste le respondió mal. Pero Andrés escuchó el mensaje, y ahí se encuentra el segundo principio, cuando Dios da una palabra, no regresa vacía, siempre hay un Andrés escuchando.

2 Crónicas 20:1-26 (RV60)
“Pasadas estas cosas, aconteció que los hijos de Moab y de Amón, y con ellos otros de los amonitas, vinieron contra Josafat a la guerra.
2 Y acudieron algunos y dieron aviso a Josafat, diciendo: Contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar, y de Siria; y he aquí están en Hazezon-tamar, que es En-gadi.
3 Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá.
4 Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová.
5 Entonces Josafat se puso en pie en la asamblea de Judá y de Jerusalén, en la casa de Jehová, delante del atrio nuevo;
6 y dijo: Jehová Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos, y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones? ¿No está en tu mano tal fuerza y poder, que no hay quien te resista?
7 Dios nuestro, ¿no echaste tú los moradores de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste a la descendencia de Abraham tu amigopara siempre?
8 Y ellos han habitado en ella, y te han edificado en ella santuario a tu nombre, diciendo:
9 Si mal viniere sobre nosotros, o espada de castigo, o pestilencia, o hambre, nos presentaremos delante de esta casa, y delante de ti (porque tu nombre está en esta casa), y a causa de nuestras tribulaciones clamaremos a ti, y tú nos oirás y salvarás.
10 Ahora, pues, he aquí los hijos de Amón y de Moab, y los del monte de Seir, a cuya tierra no quisiste que pasase Israel cuando venía de la tierra de Egipto, sino que se apartase de ellos, y no los destruyese;
11 he aquí ellos nos dan el pago viniendo a arrojarnos de la heredad que tú nos diste en posesión.
12 !!Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos.
13 Y todo Judá estaba en pie delante de Jehová, con sus niños y sus mujeres y sus hijos.
14 Y estaba allí Jahaziel hijo de Zacarías, hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el Espíritu de Jehová en medio de la reunión;
15 y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.
16 Mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel.
17 No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.
18 Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová.
19 Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz.
20 Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.
21 Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre.
22 Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros.
23 Porque los hijos de Amón y Moab se levantaron contra los del monte de Seir para matarlos y destruirlos; y cuando hubieron acabado con los del monte de Seir, cada cual ayudó a la destrucción de su compañero.
24 Y luego que vino Judá a la torre del desierto, miraron hacia la multitud, y he aquí yacían ellos en tierra muertos, pues ninguno había escapado.
25 Viniendo entonces Josafat y su pueblo a despojarlos, hallaron entre los cadáveres muchas riquezas, así vestidos como alhajas preciosas, que tomaron para sí, tantos, que no los podían llevar; tres días estuvieron recogiendo el botín, porque era mucho.
26 Y al cuarto día se juntaron en el valle de Beraca; porque allí bendijeron a Jehová, y por esto llamaron el nombre de aquel paraje el valle de Beraca,[a] hasta hoy.”
Esta palabra es para personas que han estado en guerras financieras, de salud, familiares o espirituales.
Este ayuno es de Dios, y traerá gran prosperidad. El ayuno es una excusa para despojar al enemigo. Nosotros prosperamos a la manera de Dios, no a la manera del mundo, nuestras armas no son convencionales sino espirituales.

Si estás en una situación donde no sabes qué hacer, eres candidato especial para ayunar. No temas, porque la lucha no es nuestra, es de Dios. Esa guerra, ese cáncer, ese problemas espiritual, no es tuyo, es de Dios. Clama a Dios y ruégale.

Algo va a pasar mañana. Cuando andas con Dios, Él te dice qué hacer. No hagas nada que Dios no te haya dicho que hagas, tienes que saber esperar y escuchar a Dios. El ayuno es para oír la estrategia de Dios, para que estés del lado ganador porque Dios siempre gana.

Dios no se mete en tus peleas, porque tú las peleas por Él. La palabra dice que en la ira del hombre no obra la justicia de Dios. No pelees, deja que Dios pelee por ti, Él tiene maneras más dolorosas de tratar a tus enemigos que tu.

Los milagros más grandes de prosperidad, los verás al postraste a adorar a Dios. Dios no se resiste a bendecir a quien se postra a adorar.

La clave para el pueblo fue ruego, postración, ayuno y oración. Yo profetizo que los enemigos de este país se acabarán entre ellos. Dios está llamando a la iglesia colombiana a ayuno y oración.

Así como sucedió con el pueblo, cuando usted salga mañana, recogerá los despojos de sus enemigos. Muchas riquezas estarán en tus manos. El ayuno te desgasta con Dios para que no te desgastes peleando con el enemigo.

Cuando estés rodeado de amonitas y moabitas, es porque Dios te está diciendo que no te quedarás sin nada, ellos son quienes se quedarán sin nada. Serán muy bendecidos, el Señor me dice que cada súplica y ruego que se haga desde este lugar será cumplida. En el Nombre de Jesús hoy cae todo lo que te esté persiguiendo.

Dios te va a bendecir, la palabra no obra para el oidor, sino para el hacedor. Todos vamos a clamar a Dios como nunca antes, este ayuno va a romper cadenas, esto significa tesoros que se abren.

No hay obediente ni orador pobre. Hay personas que oran y son como Zacarías, no le creen a Dios. La oración no se mide unicamente por la longitud, sino por los resultados.

Al inseguro, la seguridad le patea. Cuando Dios te da una palabra, te pueden quitar todo, pero el trono es tuyo. Dios te bendecirá a tal punto, que quienes te vendieron y criticaron, se quedarán mudos de la bendición que Dios te ha dado, no te van a reconocer.

Las tormentas no son para detenerte, son para despejar el camino.

Vienen tres días en que vas a recoger y no vas a parar. Vienen tres días de buenas noticias, todo problemas que no has podido vencer, lo vas a vencer mañana. Antes era el valle de la enfermedad, de la tristeza, del desamor, de la amargura, pero ahora será el valle de la bendición.

La demostración más grande de amor es la permanencia.

Viernes, Febrero 9, 2018

Visítanos en nuestros servicios

Viernes: 7:00PM, Domingos: 7:00, 9:00 y 11:00AM, 5:00 y 7:00PM