Algo Grande Viene

Profeta Ronny Oliveira

Se viene un rompimiento poderoso para ti, en el nombre de Jesús. Esta es la noche que Dios marcó en Ríos de Vida para activarte en una unción y una palabra profética, en una palabra de direccionamiento. ¡Algo grande viene y lo vas a vivir!

Dios va a comenzar a usar a los grandes, a los pequeños, a gente que usted mira y no daban nada por ellos. Dios va a empezar a usarlos de una manera grande y poderosa, ¡Él está a punto de hacer algo grande!

Es hora y es tiempo de desatar y descubrir talentos que nadie había percibido.

Dios levantará a tus hijos, a tu casa para alabar al Dios del cielo. Este es el tiempo de los desconocidos, es el tiempo de los Matías. La Biblia habla acerca de 12, eran 12 los que seguían a Jesús, los que comían con Él.

Jesús escogió a 12: Pedro, Jacob, Juan, Andrés, Tomás, Judas, eran 12 y Matías no estaba entre ellos. El cupo era limitado, era solo para 12. La gente miraba a Matías y le decían “¿quién te trajo acá?”. Esta es la generación que se levanta hoy: Los que no tenían que ser ni estar, pero van a ser y a estar.

Vengo a decirte que si el hombre no te escogió, Dios te ha visto. Estás guardado en el Señor, estás escondido en una profecía, Él te va a mirar y te escogerá. El Espíritu Santo te va a guardar para un tiempo específico.

Tú no estás olvidado, tú estás guardado en Dios. Es por eso que el matrimonio debe ser guardado por el Señor. Dios está buscando gente sedienta por un milagro, por una palabra, por Su poder.

Hay cosas en tu vida que están estancadas que necesitan moverse, hay cosas que están retenidas y se tienen que mover. Dios me dijo que el año pasado y este año para muchos está siendo un año de muchos golpes y perdidas.

Hay gente que está de luto hasta el día de hoy, porque tuvo que ver a alguien que amaba mucho ser enterrado. El 2016 y el 2017 para algunos matrimonios fue la etapa más dura de su relación, pero te digo algo de parte de Dios: Si el 2016 y el 2017 fue una etapa en la que el diablo te golpeó, ahora ésta es una etapa de revancha. ¡Prepárate para la revancha! Ahora el que pega eres tú, el que golpea eres tú.

Sécate las lágrimas y prepárate para la revancha. El enemigo te ha golpeado, te ha lastimado pero no te ha matado. Sécate las lágrimas, límpiate del polvo, levántate porque ahora es la hora de tu revancha.
Dios me ha dicho que venga a decirles que este sería el tiempo de los Matías, de gente que no tenía que ser pero van a ser, gente que no tenía que estar pero van a estar. El Señor te está guardando para un tiempo específico, oportuno. Tú no estás olvidado, Dios está armando la plataforma, el escenario para ti y el Señor pueda ser glorificado a través de tu vida.

Luego, Dios me dijo que me trajo hasta acá para empujar a alguien. En la vida uno no sabe lo valiente que es hasta que alguien te empuja a hacerlo. Yo hoy vengo a sacarte el valiente que traes adentro. No te hicieron daño, lo que hicieron fue acelerarte a tu bendición. El que cree que te hizo daño, que te estaba trabando el camino lo que estaba haciendo era acelerando tus pasos a tu destino de gloria.

No te molestes, no te inquietes con los que te están empujando, porque lo que están haciendo es acelerarte en el ministerio. La gente que te persigue lo que hace es acelerarte a tu destino de bendición. Es que hay gente que creía que por empujarte te iba a lastimar y a terminar la bendición en tu vida, pero la gente que te empuja, en realidad lo que hace es acelerarte.

A José sus hermanos lo metieron en un pozo, luego lo venden como esclavo y a empujones lo llevaron a la cárcel, pero de la cárcel él fue llevado hacia el palacio. Los que te persiguen son usados por Dios para empujarte hacia tu bendición.

No abandones a la Iglesia porque te están persiguiendo, más bien afírmate en ella más que nunca. Aquellos que te están empujando, en Dios te están acelerando. En un momento de mi vida oré a Dios porque matara a mis enemigos; oré mal por supuesto y Dios me respondió: “No, porque si los mato, entonces ¿quién te va a aplaudir cuando te exalte?”.

Tu historia fue escrita con el dedo de Dios. El Señor habló de dos códigos acerca del Reino: Uno de ellos es que el Reino de Dios le pertenece a los niños. Por eso, dime cuánto te pareces a Jesús y te diré cuántos niños te van a seguir. No te trata de tener don con los niños, se trata de seguir a Cristo porque el reino de los cielos le pertenece a ellos.

Otro código que Dios habló es que el Reino de los Cielos pertenece a los violentos, que solo estos lo arrebatan. Un sinónimo de violento es agresivo, arriesgado, atrevido. Hay gente que se pierde de recibir milagros por no ser violento.

La Biblia habla que Jairo tenía una hija que estaba enferma, de tal manera que a pesar de ser una persona muy reconocida, decidió lanzarse a buscar a Jesús aunque esto pondría en riesgo su título en la sinagoga. Y cuando Jairo encuentra a Jesús le dice: “Salva a mi hija”. Jesús le dice a Jairo “voy a tu casa” y entonces, es cuando una mujer que padecía de flujo de sangre toca a Jesús pensando “si tan solo tocare el borde de su, manto seré sana”. Luego, Jesús llega a la casa de Jairo y sana a su hija.

Hay algo peculiar en esta historia y es que parece que el relato de la mujer del flujo de sangre se robara la escena de la historia de la hija de Jairo. Y es que el Espíritu Santo cuando inspiró al autor del libro quiso que así fuera para darnos a entender que debemos ser atrevidos como lo fue la mujer del flujo de sangre, para alcanzar nuestro milagro. Tú necesitas ser metido, violento, agresivo como lo fue la mujer del flujo de sangre.

La historia tendrá que hablar de ti; Dios va a cambiar la fama de tu apellido. Él va a cambiar la fama de tu familia, la mala fama de tu casa, de tu hogar.

La Biblia habla acerca de la viuda de Naín. Hay una ciudad en Israel que es muy pequeña y ya dice el cuento que pueblo chico, infierno grande. Cuando un pueblo es pequeño todo el mundo se conoce y en Naín todos se conocían. Cuando la ciudad es pequeña, el cementerio queda a las afueras, pero cuando esta crece, es cuando el cementerio vemos que queda dentro. El cementerio de Naín estaba a las afueras de la ciudad.

A esta viuda no solo se le murió su esposo sino también su hijo. Cuando la mujer pierde su marido, su casa quedó marcada como “la casa de la viuda”. Y cuando pierde su hijo, entonces, ¿cómo se conocería su casa? Dime si muchas veces no fue así contigo, que al mencionarles tu nombre, tu apellido o tu familia, decían “a esta gente les pasa de todo”. Pero hoy Dios te dice que va a cambiar la fama de tu casa.

El hijo de esta viuda fue levantado a vida nuevamente por Dios y todo el mundo celebró este milagro. Es entonces que la viuda se acordó del sepulturero y que ya tenía lista la sepultura, así que envía a su hijo a decirle al sepulturero que Jesús llegó primero.

Hay gente que está esperando que te vaya mal para festejar, pero Jesús llegó primero y se canceló tu sepultura, la mala noticia que te traían. Se canceló la tragedia, Jesús llegó primero. Se canceló la noche de llanto, Jesús llegó primero. Dios va a cambiar la fama de tu casa; tu casa va a ser conocida como “casa del milagro”. Tu familia será conocida como “familia de milagro” y cuando mencionen tu nombre tendrán que hablar lo que Dios ha hablado.

Yo profetizo que nadie en tu casa se va a morir de cáncer, no se van a ir antes del tiempo; esto no se va a reproducir en tu familia, están guardados. Nadie en tu casa se va a morir de cáncer ni de una tragedia; nadie en tu familia se va a ir antes del tiempo, porque tu casa es casa de milagro. Cuando tú te tengas que ir, cuando tu familia se tenga que ir, lo harán de viejitos, sanos, prósperos y llenos de vigor.

Mi calle, mi casa era conocida como la casa más pobre del barrio. Cuando mencionaban la familia Olivera decían “ahí viven unos pedigüeños”, “ah, son los hijos de la señora que no tiene esposo”, “ah , la casa de los muchachos que andan en drogas y armados”. Solo fue necesario que alguien me empujara a los pies de Cristo. Ahora cuando vamos a Brasil es como hacer un tour, dicen “acá dormía el Profeta Olivera, por aquí caminaba, aquí jugaba”.

Dios va a cambiar la fama de tu casa, cuando mencionen tu casa lo van a tener que hacer con respeto. Cuando alguien hable de tu matrimonio van a tener que decir: “Esta fue la casa que se restauró”.

Di conmigo: Mi casa será conocida como casa de milagro. Dile a tu hermano: “No hables de mí, estoy en proceso, estoy en el valle, pero esta no es mi morada eterna. La Biblia dice “aunque ande en valle de sombra”, no dice “aunque viva”. Dile a este valle “disfruta de mí, porque estoy de pasada a la tierra de promesas”.

Tu matrimonio será fuerte; no cambies la guerrera por una aventurera. La guerrera te hace llegar a la cima, la aventurera solo quiere disfrutar de las cosas que hay allá arriba. La guerrera está contigo en las buenas y en las malas, la aventurera se va en las malas. Honra la mujer que Dios te ha dado en la vida. A veces hay palabras que no hacen nada, oraciones que no tienen efecto, pero hay abrazos que resucitan.

Viernes, Julio 21, 2017

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