Provisiones Milagrosas: El Milagro Del Leproso

Pastor Miguel Arrázola

Filipenses 4:19 (RVR)

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.
Hemos venido hablando de Provisiones Milagrosas y hemos visto tres casos de milagros de provisiones. Hay dos formas en las que Dios te bendice:

1. Por la siembra y cosecha: Sembrar para cosechar ye se es el estilo de vida que debemos adoptar. Toda cosecha y siembra tiene su tiempo de espera.
2. Milagros de Provisión: Cuando en medio de una crisis o situación urgente Dios nos bendice.

Estos son algunos ejemplos de Provisiones Milagrosas que encontramos en la Biblia:

1. Milagro en la vida de la viuda de Sarepta

1 Reyes 17:9,13-14 (RVR)

“9Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.

13Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. 14Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra”.

Uno de los obstáculos para dar es el temor, por eso el Profeta le dijo a la viuda que no tuviera temor. Los milagros provisionales son por un tiempo, esta es la razón por la que el Profeta le dice a la viuda que a harina de la tinaja no escasearía, ni el aceite de la vasija disminuiría hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.
Malaquías 3:10 (RVR)
Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
Las ventanas de los cielos se refieren a que Dios nos va a dar oportunidades, son ventanas de tiempo, de oportunidades que no ocurrirán en un tiempo de siembra y cosecha normales.

1 Reyes 17:15 (RVR)
“Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días”.
Di conmigo: Yo comeré y toda mi casa comerá por muchos días. Esos muchos días a los que se refiere la Biblia fue un hecho sobrenaturalmente, porque había sequía, había hambruna. Y esto es lo que te va a pasar a ti, en medio de la crisis de tu país, a ti te va a rendir todo y te va a sobrar. Yo creo en milagros de provisión; cuando la gente sirve a Dios, es obediente a Él, sirve a Su Iglesia y vive rectamente, Dios lo terminará bendiciendo aún en medio de la crisis.

1 Reyes 17:16 (RVR)
“Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías”.

Los profetas aún vivimos, cree en Dios y, cree en tus profetas y serás prosperado.

2. Multiplicación de los panes y los peces
Juan 6: 1-2, 5, 7 (RVR)
“Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias. 2Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos. 5Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? 7Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco”.

Donde hay un Felipe que duda, hay un Andrés que cree. Cuando Jesús va a multiplicar algo en tu vida, Él no multiplica por cero pero sí por uno. Tú debes poner algo en las manos de Jesús para que el las multiplique en sus abundantes riquezas en gloria.

Los milagros de provisión son visibles pero no son espectaculares. El milagro de la multiplicación de los panes y los peces ocurrió cuando los repartían. El milagro ocurre en tu vida cuando tú das.

3. El milagro en la vida de Josafat
2 Crónicas 20:1-3, 15-25 (RVR)

“Pasadas estas cosas, aconteció que los hijos de Moab y de Amón, y con ellos otros de los amonitas, vinieron contra Josafat a la guerra. 2Y acudieron algunos y dieron aviso a Josafat, diciendo: Contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar, y de Siria; y he aquí están en Hazezon-tamar, que es En-gadi.

3Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. y dijo: Jehová Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos, y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones? ¿No está en tu mano tal fuerza y poder, que no hay quien te resista?
15y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.
16 Mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel. 17 No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.
18 Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová. 19 Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz.
20 Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.
21 Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre.
22 Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros.
25 Viniendo entonces Josafat y su pueblo a despojarlos, hallaron entre los cadáveres muchas riquezas, así vestidos como alhajas preciosas, que tomaron para sí, tantos, que no los podían llevar; tres días estuvieron recogiendo el botín, porque era mucho”.

El ayuno, la oración y la adoración traen prosperidad. Hay gente que ora mucho pero sin resultados porque no tiene fe. Es que la oración nos e mide por la extensión sino por su efectividad; la gente d oración en la Biblia es aquella que esta prospera, suplida y mantenida por Dios.
Zacarías era el sacerdote y no creyó que iba a tener un hijo, ni cuando se le apareció el ángel. Esto me demuestra que hay cristianos que oran pero no creen. Un guerrero de oración es un cristiano devoto de oración con una vida llena de fruto, de resultados.
Tú eliges si pasas hambre y padeces durante tu tiempo de ayuno o soportar las cicatrices de enfrentar tu enemigo. La Biblia nos enseña que no debemos pelear las batallas que Dios puede pelear por nosotros, porque en la ira del hombre no opera la justicia de Dios (Santiago 1:20).

Vienen tres días donde vamos a recoger y recoger los despojos de nuestros enemigos, porque el botín era mucho. Cuando tú adoras tu enemigo deja su lugar y te lo dan a ti; te van a favorecer, todo lo que te robaron te será devuelto, ¡créelo!

2 Reyes 7:1 (RVR)
“Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria”.
La Palabra de Dios es para ti, es para creerla, para apropiarse. Es viva y eficaz, y si fue tan veraz que Dios le dijera esta Palabra a Eliseo, hoy es más eficaz que te le diga a ti.

2 Reyes 6:24-33 (RVR)
“Después de esto aconteció que Ben-adad rey de Siria reunió todo su ejército, y subió y sitió a Samaria. 25Y hubo gran hambre en Samaria, a consecuencia de aquel sitio; tanto que la cabeza de un asno se vendía por ochenta piezas de plata, y la cuarta parte de un cab de estiércol de palomas por cinco piezas de plata.
26 Y pasando el rey de Israel por el muro, una mujer le gritó, y dijo: Salva, rey señor mío. 28 Y le dijo el rey: ¿Qué tienes? Ella respondió: Esta mujer me dijo: Da acá tu hijo, y comámoslo hoy, y mañana comeremos el mío.
29 Cocimos, pues, a mi hijo, y lo comimos. El día siguiente yo le dije: Da acá tu hijo, y comámoslo. Mas ella ha escondido a su hijo. 30 Cuando el rey oyó las palabras de aquella mujer, rasgó sus vestidos, y pasó así por el muro; y el pueblo vio el cilicio que traía interiormente sobre su cuerpo. 31Y él dijo: Así me haga Dios, y aun me añada, si la cabeza de Eliseo hijo de Safat queda sobre él hoy”.

Eliseo no tenía nada que ver con la hambruna que había en este tiempo, pero lo culparon. Bien dice la Biblia que la insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón (Proverbios 19:3).

2 Reyes 6: 32 (RVR)
32 Y Eliseo estaba sentado en su casa, y con él estaban sentados los ancianos; y el rey envió a él un hombre. Mas antes que el mensajero viniese a él, dijo él a los ancianos: ¿No habéis visto cómo este hijo de homicida envía a cortarme la cabeza? Mirad, pues, y cuando viniere el mensajero, cerrad la puerta, e impedidle la entrada. ¿No se oye tras él el ruido de los pasos de su amo?”.

2 Reyes 6:32 (TLA)
“Eliseo estaba sentado en su casa junto con los líderes del país. Mientras tanto, el rey envió a uno de sus hombres. Antes de que llegara, Eliseo le dijo a los líderes: «El rey es un asesino, y ha mandado a un hombre para que me corte la cabeza. Estén atentos, y cuando ese hombre llegue, cierren la puerta y sosténgala contra él, porque detrás de él viene el rey»”.
Cuando David quiso construir el Templo, Dios le dijo que no porque tenía sangre en sus manos. Por eso tuvo que ser su hijo Salomón quien lo construyera. No se puede elegir un rey asesino, un rey que tenga sangre en sus manos, porque un gobierno elegido con sangre en sus manos hace caer maldición sobre la nación. ¡Ojo con los reyes asesinos! La sangre de este rey que había matado estaba clamando la sangre de los que tenían en contra.

2 Reyes 6: 33 (RVR)
33 Aún estaba él hablando con ellos, y he aquí el mensajero que descendía a él; y dijo: Ciertamente este mal de Jehová viene. ¿Para qué he de esperar más a Jehová?”.
Todas las culpas se las echan a Dios; la Biblia dice que bueno es esperar en Jehová. Siempre espera en Él porque Él es fiel y va a hacer.

2 Reyes 7:1-2 (RVR)
“1Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria. 2Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello”.

La Palabra Profética es para el que la cree, el que no cree no come pero el que cree come de ella. Y la Palabra de Dios dice que mañana a esta misma hora, el Señor va a hacer que todo lo que estaba inalcanzable, ¡esté alcanzable a tu mano!

2 Reyes 7:3-6 (RVR)
3 Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos? 4 Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos.

5 Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie. 6 Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros.

Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas. 8 Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron”.

Hay oportunidades que Dios te va a dar a ti que no se los va a dar a nadie, ¡Dios te llamó a ti! Hay cosas que cuando tú vayas entrando, vas a crear tanto impacto, tanta sensación, tanto temor de Jehová que está contigo, que la gente saldrá huyendo y te dejarán todo a ti.
Dios va a levantar leprosos en medio de nosotros, gente que no tenía ni con qué sustentarse el Señor los va a levantar, ¡en el nombre de Jesús! Dios va a hacer milagros a la gente más humilde que se atreve a creerle.

2 Reyes 7:9 (RVR)
9 Luego se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey.

Dios le hizo el milagro a los leprosos porque ellos tomaron oro, plata y vestidos, y escondieron una parte, pero reconocieron que estaban haciendo mal porque era el día de las buenas nuevas. Ellos tenían el cuerpo enfermo, pero el corazón puro y entendieron para qué era esta bendición.

2 Reyes 7:10-12, 16-17 (RVR)
10 Vinieron, pues, y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había allí nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto. 11 Los porteros gritaron, y lo anunciaron dentro, en el palacio del rey.
12 Y se levantó el rey de noche, y dijo a sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los sirios. Ellos saben que tenemos hambre, y han salido de las tiendas y se han escondido en el campo, diciendo: Cuando hayan salido de la ciudad, los tomaremos vivos, y entraremos en la ciudad.
16 Entonces el pueblo salió, y saqueó el campamento de los sirios. Y fue vendido un seah de flor de harina por un siclo, y dos seahs de cebada por un siclo, conforme a la palabra de Jehová. 17 Y el rey puso a la puerta a aquel príncipe sobre cuyo brazo él se apoyaba; y lo atropelló el pueblo a la entrada, y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Dios, cuando el rey descendió a él”.
¿Por qué el rey no corrió hacia el campamento de los sirios, si también había provisión para él? Por orgullo. Era un príncipe experto en economía y le pudo en su alma el ver unos leprosos mejores vestidos que él. La palabra del Señor es para el humilde, para el sencillo de un corazón, para los que tienen la fe de un niño. Nunca pierdas la humildad de un niño para creer.

2 Reyes 7:18-19 (RVR)

18 Aconteció, pues, de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seahs de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria. 19 A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Dios, diciendo: Si Jehová hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera suceder esto? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello. 20 Y le sucedió así; porque el pueblo le atropelló a la entrada, y murió”.

La clave de la viuda de Sarepta fue la obediencia, la clave en Juan 6 fue la lonchera del niño, la obediencia de Andrés. La clave de 2 Crónicas 20 fue la actitud de ayuno, oración y adoración, y la clave de 2 Reyes 7 es que el cree la Palabra será bendecido, el que oye la palabra pero no la cree verá la bendición pero no la recibirá.
Cuando Dios te comience a bendecir no se te olvide regresar al pueblo que necesita su bendición. Viene una ola de milagros que no podrán ser contradichos y el que lo cree lo verá.

Domingo, Febrero 11, 2018

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