La Guerra Espiritual Del Ayuno

Pastora Ma. Paula Arrázola

El Reino Espiritual existe, no es algo ficticio ni irreal, de hecho la Biblia dice que lo que vemos fue hecho de lo que no vemos.

1. Tenemos un enemigo o adversario

Es un enemigo que no da tregua, no debemos tenerle miedo pero no debemos ignorar sus maquinaciones.

Efesios 6:11 (NVI)

“Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo”.

El diablo existe y se manifiesta cuando inicias un ayuno. El diablo fue ese ser que se rebeló contra Dios y detesta toda la raza humana, en especial a aquellos que han decidido adorar a Dios.

Efesios 6:12 (NVI)

“Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales”.

El diablo es una fuerza destructora, es un estratega, un planeador. El diablo es paciente para atacar a sus víctimas, es sutil, se muestra aparentemente bueno y cuando te das cuenta ya has sido atrapado por él.

1 Juan 4:1 (NVI)

“Queridos hermanos, no crean a cualquiera que pretenda estar inspirado por el Espíritu, sino sométanlo a prueba para ver si es de Dios, porque han salido por el mundo muchos falsos profetas”.

El diablo es un ser destructor, una fuerza espiritual destructora. Él conoce ciertas cosas del mundo espiritual y como funciona con temor, él entra por puertas que le abres para destruirte. El diablo imita, por eso hay que discernir que proviene del Espíritu de Dios y que viene del maligno.

El diablo es fuerte, él tiene poder. No estoy magnificando al diablo ni quiero asustarte, simplemente les digo esto para que no peleen contra él en su carne porque entonces te ganará. Pero si peleas en el espíritu, tú le vas a ganar. El diablo es un ser espiritual por eso hay que combatirlo con armas espirituales, entre las cuales está el ayuno.

2 Corintios 10:4 (NVI)

“Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas”.

Marcos 9:29 (NVI)

“Esta clase de demonios solo puede ser expulsada a fuerza de oración[a] —respondió Jesús”.

Hay cosas que solo salen con ayuno y oración, y es allí donde debes sin temor utilizar estas armas que Dios nos dejó para combatir al enemigo.

1 Juan 4:4 (RVR)

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”.

El diablo es un ser derrotado, porque mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo. Sí es fuerte, sí es un ladrón, sí es un ser espiritual, pero tú eres más fuerte que él porque mayor es el que está en ti que el que está en el mundo. Vamos a darle con las armas que él desteta y él detesta el ayuno y la oración.

2. Tenemos una armadura

Efesios 6: 11- 19 (NVI)

“Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo. 12 Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales. 13 Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.

Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia, 15 y calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz. 16 Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno.

Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos. Oren también por mí para que, cuando hable, Dios me dé las palabras para dar a conocer con valor el misterio del evangelio,…”.

No somos víctimas, somos vencedores por eso Dios nos habla a través de Pablo sobre Su armadura. No eres una persona a la que el diablo va a amedrentar, sino una a la que el diablo le va a tener pavor.

Estas son las partes de la armadura:

- El cinturón de la verdad: El cinturón sostiene toda la armadura, allí se colocaba la espada y se sostenía la coraza también. El cinturón de la verdad representa tu integridad. ¿Sabías tú que tu integridad es una arma? Integridad es vivir, hablar y actuar la verdad, vivir lo que se dice y decir lo que se vive, no una cosa afuera y otra cosa en la Iglesia. Como cristianos somos de una sola pieza, de una sola cara.

- La coraza: Esta coraza protegía la parte delantera y trasera del pecho, porque te pueden atacar por delante o por detrás. La coraza de justicia significa pureza, la coraza protege los órganos vitales, por eso la Palabra nos indica que sobre toda cosa guardada, debemos guardar el corazón y esto es pureza. El maldito diablo quiere inducirte a pecar, a contaminarte tus ojos, oídos, ¡pero no! Tú tienes que vivir una vida pura, porque eso hace parte de tu armadura para poder pelear en contra del diablo. Ayunamos no para sacar la suciedad de nuestras vidas momentáneamente sino para vivir en integridad, porque el ser impuro te hace vulnerable.

- Los zapatos de la paz: Los soldados romanos usaban sandalias con múltiples broches para ajustarlos bien a los pies y garantizar seguridad a sus pisadas. Los zapatos de la paz significan tranquilidad. Lo último que te colocas antes de salir de casa son los zapatos, porque ya es tiempo de salir y caminar; muchas veces vas a tener que pasar por sombra de muerte pero el Señor dice que aunque andes en valle de sombra de muerte, Su vara y Su cayado te infundirán aliento. La paz no significa ausencia de problemas, sino tranquilidad en medio del problema por el Espíritu Santo.

¿Cómo se preparó Jesús para una tormenta? Sacó la almohada y se acostó a dormir, nosotros armamos escándalos. Pero no hay que temerle al diablo, vamos a pelear contra él porque mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo y no solo pelearemos contra él sino que los derrotaremos y la victoria será nuestra en el nombre de Jesús.

- El escudo de la fe: El escudo cubría prácticamente todo el cuerpo del soldado romano y no era completo sino que cubría su cuerpo en un ángulo de 180 grados. Ese escudo era pesado, esto quiere decir que nuestra fe tiene que ser pesada. Nosotros tenemos que ser unos cristianos firmes, que venga lo que venga nuestra fe nos sostiene. El maligno va a enviar dardos y flechas, que significan duda; el diablo enviará duda pero tú tienes el escudo de la fe que no los dejará pasar, porque la fe que es basada en la Palabra de Dios es una certeza.

- El casco de la salvación: El casco protegía la cabeza del soldado romano; significa cordura, tranquilidad de mente. En este siglo XXI hay demasiados problemas con el tema mental: depresiones, tristezas profundas, ataques de pánico, crisis emocionales. No puedes permitir ser dominado por la mente porque de lo contrario actuarás alocadamente. Pero cuando tu mente está tranquila, piensas con cordura. Recuerda que Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino de poder, amor y de una mente sana. Tu mente tiene que estar sana por la Palabra de Dios.

- La espada del Espíritu: Todas las armas de esta armadura hacen parte de la defensa, pero esta es la única arma para atacar. Cuando Jesús estaba ayunando el primero que apareció fue el diablo, así que muy probablemente mientras ayunas el diablo aparezca, pero no debes temer: Pelea en su contra, usa la armadura que Dios te dio.

El diablo está vencido, bajo nuestros pies, nosotros tenemos armas espirituales muy poderosas y lo vamos a derrotar, vamos a romper potestades. El diablo se tiene que ir de todo lugar en tu vida donde haya tomado lugar, porque escrito está.

El diablo siempre vendrá a atentar en contra de tu identidad como hijo de Dios. Por eso es que te digo, anda con esa Palabra, anda con tu Biblia. La Biblia es para hablarla, confesarla, creerla y para hacerla. Cuando tú resistes al diablo, él se ira y los ángeles vendrán a servirte.

- Orar en el Espíritu: Permanece alerta en oración, orando en el Espíritu en todo tiempo. La oración en el Espíritu es tan poderosa porque nadie sabe que estás diciendo, es una conexión directa con Dios.

El tiempo de ayuno es para romper lo que tengamos que romper, cuadrar lo que tengamos que cuadrar y seguir viviendo como Dios nos manda.

Domingo, Enero 28, 2018

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