El Pan Nuestro De Cada Día

Dr Robb Thompson

Tú eres un cambiador de situaciones en este mundo, eres una persona que siempre va más allá de sus circunstancias. Mañana será un mejor día que hoy, serás mas fuerte, serás más saludable, serás más próspero, serás más feliz. Dios va a traer a tu vida grande persona y todo lo que tú siempre estuviste buscando, va a venir hoy. Di esto conmigo: “Todas las cosas que yo he querido van a venir hoy a mi vida, en el nombre de Jesús”.

Di esto después de mí: “En el nombre de Jesús, mayor es el que está en mí que el que está en el mundo. Mayor es el que está en mí que el que está en mis finanzas. Prosperidad: Te llamo ahora, ven a mi vida, en el nombre de Jesús. Bendiciones: Vengan a mí, en el nombre de Jesús. Salud: Ven a mí en el nombre de Jesús, yo te llamo a mi vida. Desde este momento en adelante, yo soy bendecido, yo soy sano, soy prospero en el nombre de Jesús”.

Cuando vas a dormir en la noche y sabes que pudiste resolver todo lo que tenías que hacer durante el día, entonces dices que todo estuvo perfecto. Pero, ¿qué hace un día perfecto? Jesús nos enseñó a orar en el libro de Mateo capítulo 6, iniciando en el versículo 9 diciendo “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.”.

Con la vida pasando tan rápido como lo hace, hay cosas que tenemos que tener presentes. Hoy te enseñaré 10 cosas que he aprendido mientras he viajado por todo el mundo; todas las he descubierto yo y les digo, funciona.

Las personas vienen a la Iglesia y están rendidas, no pueden más, están preocupadas, se preguntan qué va a pasar con sus vidas. Dicen que ya es suficiente, se preguntan si lo podrán lograr mañana, si habrá personas que van a responder a sus vida como lo prometieron o si no lo harán como otras personas que les han fallado en el pasado y no mantuvieron su palabra. Estas son las cosas que he descubierto para vivir un día perfecto:

1. Sé agradecido por lo que tienes, no desagradecido por lo que no tienes

No seas desagradecido por solo algunas cosas que no tienes, ¡sé agradecido! Nos encanta estar rodeados de gente agradecida, así que agradece a Dios, sé agradecido por lo que tienes, porque esto protege tu corazón de la ingratitud.

1 Tesalonicenses 5:18 (RVR)
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”.

Di conmigo: “Yo soy agradecido, soy una persona agradecida por las cosas que Dios trae a mi vida. No soy una persona desagradecida por las cosas que no tengo”.

2. La felicidad no nos cae del cielo, su belleza debe ser encontrada

La felicidad es una decisión: ¿Vas a ser una persona deprimida o una persona feliz? Es tu decisión.

Deuteronomio 30:19 (NTV)
“Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre bendiciones y maldiciones. Ahora pongo al cielo y a la tierra como testigos de la decisión que tomes. ¡Ay, si eligieras la vida, para que tú y tus descendientes puedan vivir!”.

Si decides ser feliz, entonces todos a tu alrededor estarán felices, pero si decides estar deprimido, cada vez que llegues a un lugar la gente se va a lamentar al ver tu llegada, porque es mejor estar con personas felices. Las personas felices son divertidas, pero las tristes no lo son.

Salmos 106:3 (NTV)
“Hay alegría para los que tratan con justicia a los demás y siempre hacen lo que es correcto”.

Proverbios 28:14 (RVR)
“Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; mas el que endurece su corazón caerá en el mal”.

Las personas respetuosas son felices, pero los irrespetuosos siempre están tristes porque para ellos nunca nada es bueno. Tienes que aprender esto: Cualquier cosa que respetas vendrá hacia ti, pero cualquier cosa que irrespetes se alejará de ti. El respeto es la llave que abre la puerta de las relaciones.

3. Ponte el manto de alabanza o la capa de la indiferencia ahogará tu vida

Isaías 61:3 (RVR)
“… a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya”.

Confiesa que ya no estarás más deprimido y decide ponerte el manto de alabanza. Este manto tienes que ponértelo para que la depresión se vaya. Cuando te levantas, no tienes la ropa puesta, tienes que ponértela. Es igual cuando alabas: Al alabar a Dios, debes ponerte tú el manto de alabanza.

Lo que te pones por fuera refleja cómo tú te sientes por dentro; la forma cómo manejas tu vida es la manera cómo te sientes por dentro. La Biblia dice que Dios nos dio un manto de alabanza en lugar de un espíritu deprimido, así que cuando me siento deprimido, lo que yo hago es alabarle, agradecerle por Su bondad y alabarlo por Su grandeza. Pero no solo alabo a Dios, también alabo a las personas.

Dios te llama a levantarte, tal como lo hizo con Lázaro. Así que ¡levántate! Es tu tiempo de salir adelante. Sal de esa tumba, quítate esa ropa sucia porque todo va a estar bien, vas a ser bendecido. Eso es alabarte y por eso te sientes animado y peleas contra el enemigo con valentía, porque mayor es Él que está en ti que el que está en el mundo. Así tú debes hacer sentir a las personas, debes decirles lo que Dios quiere decirle a ellas.

Nunca permitas que las personas actúen lo malo que está pasando en su vida delante de ti, porque Dios nunca ve esas actuaciones, Él te ve a ti tal como ve a Jesús. Jesús siempre se identifica contigo y ahora tú te identificas con Él. Recuerda cuando Jesús vino a tu vida, todo lo que Él nos enseñó ha cambiado, no es lo mismo porque ahora eres una nueva criatura. Ya no eres el viejo hombre, eres un hijo de Dios. No interesa lo que el mundo dice de ti, lo que importa es lo que dices de ti mismo.

4. Deja que cada día sea un nuevo comienzo

La bondad de Dios está viniendo sobre tu vida, lo nuevo está viniendo sobre tu vida. Las misericordias de Dios son nuevas cada mañana y cada día es un nuevo comienzo para ti.

5. Perdona a todo el mundo

La falta de perdón es como tomarse una píldora de veneno, esperar que otra persona sea la que muera y no tú. Muchas personas caminan con falta de perdón, hay personas que no hemos perdonado. Sí, te hicieron daño. Sí, fueron malvados. Sí, algo pasó, pero no de ti.

Efesios 4:32 (NTV)
“Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo”.

Sé gentil, sé sensible a la necesidad de otros y perdona a los demás así como Dios te ha perdonado.

6. Perdónate a ti mismo

Es más fácil perdonar a otras personas, pero ¿y qué hay de ti? ¿Qué hay de las cosas que han pasado? ¿Qué hay de aquellas cosas que han pasado en tu vida? Perdónate a ti mismo. ¿Qué has hecho? ¿De qué te arrepientes? ¿Con qué cosas vives cada día? ¿Qué cosas quieres olvidar pero no has podido perdonarte?

Así que ahora mismo quiero que te perdones, inclina tu rostro y haz esta oración: “Padre, yo hoy confieso que he pecado, hoy yo escojo perdonarme. Hoy me perdono de cualquier cosa que jamás hice, de cualquier cosa que hice o pasé, de todo lo que permití entrar a mi vida hoy me perdono. No lo volveré a traer a memoria otra vez, ¡se acabó! Nunca más vendrá a mi memoria, en el nombre de Jesús”.

En Juan 20:23 (MSG) la Biblia nos dice “A quienes les perdonen sus pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonen, no les serán perdonados”. Dios te perdonó, tú eres perdonado, no hay nada que puedas hacer, no hay nada malo contigo, ¡eres perdonado! No te quedes en un lugar en el cual Dios no te ha dicho que te quedes. Tú eres perdonado, nunca vuelvas a traer esas cosas a memoria.

7. No puedes hacer nada acerca del pasado, pero puedes hacer todo con el futuro

El Apóstol Pablo mató a cristianos, los mató y llevó a la cárcel. Luego, hubo personas que apedrearon a Esteban, las cosas en ese tiempo estuvieron terribles y él no sabía qué hacer. Pablo sabía que no podía hacer nada con lo que pasó, pero que sí podía hacer algo con lo que estaba por venir.

Filipenses 3:12-14 (NVI)
“No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús”.

8. Dios nunca dijo que era el Dios de la gente perfecta, Él dijo que era el Dios de la gente que tú no perdonarías

Estás en tu camino de ser perfecto, pero no eres perfecto aún. Dios nunca dijo que era el Dios de la gente perfecta, pero dijo que era el Dios de la gente que tú no perdonarías. Abraham, Isaac ni Jacob eran perfectos y los 12 hijos de Jacob no eran para nada perfectos: Eran ladrones, violaban, hacían cosas malas, pero aun así Dios no dijo que sería el Dios de gente perfecta.

9. Puedes hablarte a ti mismo de tus sueños o hablarte y verte fuera de las mejores cosas que podrían pasarte alguna vez

Puedes alegrar por lo que está a punto de suceder o puedes no hablar de eso. Esto le pasó a los hijos de Israel: Dios les dijo que les daría la Tierra Prometida y les pide que envíen un líder de cada una de las 12 tribus de Israel. Todos ellos fueron a la Tierra Prometida para espiarla y al regresar, tenían solo que decir “todo lo que Dios dice es cierto”.

Era una tierra hermosa, una tierra llena de leche y miel, vieron con sus propios ojos que todo lo que Dios dijo era cierto. Pero con sus mentes, 10 de ellos dijeron “sí es verdad lo que Dios dijo, pero no podemos hacerlo”. Y hubo dos de ellos que dijeron “lo que Dios dijo es verdad y sí, hay gigantes allá y son grandes. Pero los vamos a derribar y poseeremos la Tierra Prometida”.

Hay obstáculos en todas las áreas de la vida;si estás en un camino plano y suave sabrás que estarás en el camino equivocado, porque cada vez que estás en el camino correcto hay un demonio que ha sido asignado para sacarte de ese camino. Pero recuerda lo que Dios dijo de Goliat: Era muy alto y David era de baja estatura y su espada, solo la punta de su espada pesaba 58 kilogramos.

Así que David le dijo a Goliat y al rey Sául: “Yo maté al león y a un oso con mis propias manos, y este gigante no será nada diferente”. David fue a enfrentar a Goliat y le dijo “tú vienes a mí con espada y jabalina, pero yo hoy vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos”.

Nunca corras hacia tu gigante con la boca callada, asegúrate de que cuando corras hacia tu gigante le digas todo lo que Dios le manda a decir, todo lo que Él dijo. Le vas a decir “yo puedo hacerlo todo, porque Cristo Jesús me fortalece”.

Los gigantes que tú ves delante de ti no son nada del otro mundo y van a ser una prueba de que los destruirás, porque tú ya eres un vencedor y lo que estás enfrentado ahora mismo no será diferente. Lo volverás a destruir y saldrás una vez más victorioso.

10. Deja de asociarte con gente que sabía cómo eras y empieza a asociarte con aquellos que han descubierto en quien te estas convirtiendo

Las personas te dirán “yo me acuerdo quien tú eras” y sí que lo recuerdan, pero qué importa, todo el mundo recuerda que eras un fracaso, que no lo podías hacer, que nunca podías conquistar nada, que nunca lograbas nada, que nadie en tu familia fue exitoso y tú tampoco podrás serlo. Estas personas vendrán a ti día tras día para decirte que no eres bueno.

Yo no necesito que nadie me ayude a aprender a cómo fracasar, yo puedo fracasar por mí mismo, ya lo he aprobado. Pero voy a dejar de asociarme con personas que recuerdan cómo yo era y me voy a asociar ahora con personas que han descubierto en quién me estoy convirtiendo.

Solo estoy interesado en invertir mi tiempo con personas que realmente necesito y nosotros gastamos el 90% de nuestro tiempo con personas que quieren desanimarnos, y pasamos menos del 10% con personas que quieren animarnos a salir adelante, y luego nos preguntamos por qué es que nos sentimos deprimidos. No es más sino porque te rdoeas de personas que siempre te dicen “no va a funcionar, no está bien. Yo he tratado, traté y no funcionó, y tampoco te va a funcionar para ti”. Y luego el diablo te recuerda todas las cosas que no funcionaron en tu vida.

Aun a Thomas Edison, el creador de la bombilla, vinieron a él y le dijeron que falló más de 10 mil veces antes de inventar la electricidad y él dijo: “Nunca fallé, solo fueron 9.999 veces en las que aprendía a cómo no hacerlo. La primera vez que realmente supe cuál era la respuesta, funcionó”.

¿Con quién pasas tu tiempo? Estás pasando tu tiempo con las personas que hablan a ti día tras día de cómo no funciona, o pasas tu tiempo solo con aquellos que te dicen “tú lo puedes hacer, porque mayor es el que está en ti que el que está en tus problemas”.

Tú lo puedes lograr, tú eres un éxito, no eres un fracasado, todo va a estar bien. Solo no te olvides de esas personas que te alabaron cuando estés en tus lugares de tu éxito. Aun José lo hizo con el panadero y el copero, les pidió que lo recordaran cuando estuvieran frente a Faraón. Así que cuando estés en tus lugares de éxito, acuérdate de aquellos que te han alabado.

Domingo, Septiembre 3, 2017

Visítanos en nuestros servicios

Viernes: 7:00PM, Domingos: 7:00, 9:00 y 11:00AM, 5:00 y 7:00PM

Reproducir video