El Ágape De Dios

Pastor Miguel Arrázola

El amor es la manifestación de la naturaleza de Dios a través de tu espíritu. Por eso, hay que dejar que el espíritu madure y crezca. Amor es cuando el amor ágape de Dios fluye a través de tu espíritu.

Efesios 5:25 (RVR) “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,…”.

En Juan 13:34 la Biblia nos dice claramente que el amor es un mandamiento nuevo que Él nos da. Entonces es claro que el amor no es un sentimiento, sino una orden, una ley, una deuda.

El amor ágape, que es el amor real, nunca considera que sexo es amor, porque si así fuera las prostitutas serían las más amadas y no lo son. El amor no se hace en una cama, el amor es, no se trata de eso.

Romanos 5:5 (RVR)
“…y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”.

Tú ya tienes el amor de Dios derramado en tu corazón, el amor con que Cristo nos amó está en ti. El amor ágape de Dios está en ti, lo que pasa es que no has aprendido a desarrollarlo. El problema es que tú aún le pides a Dios el “don de amar”, pero nadie tiene el don de amar. Todos tenemos que desarrollar el amor, que no es un don, es un fruto.

Gálatas 5:14 (RVR)
“Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Hay parejas matrimoniales que pelean todo el tiempo y se desgastan, se drenan. Las peleas nos drenan y nos desgastan, por no entender y cumplir la Ley del Amor.

Gálatas 5:22 (RVR)
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,…”.

El amor es un fruto del espíritu del hombre, el que tiene que desarrollar el fruto del amor es el hombre, no el Espíritu Santo. El amor es el fruto y el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, mansedumbre y templanza son las manifestaciones del amor.

Es estúpido casarse solo por amor, los solteros deben casarse con conciencia y sabiduría.

La fuente del amor

1 Juan 4:7-8, 16 (RVR)
“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. 16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él”.

El fileos, el eros y el storge no es amor, es un acuerdo. El fileos te dice “si me tratas bien, te trato bien el eros te dice “si me das, te doy a cambio” y el storge te dice “si te relacionas conmigo, yo lo hago contigo”. El amor es la decisión de entregarse a suplir las necesidades de la otra persona de por vida, sin esperar nada a cambio. El amor ágape de Dios no espera nada a cambio.

¿Quién le garantizaba a Dios que al salvarnos y entregar a Jesús en la cruz, le íbamos a amar de vuelta? ¡Nadie! Es más, es hoy y la mitad del mundo sabe que Dios envió a Jesús a morir por sus pecados y no le aman de vuelta. Esto es porque el amor ágape de Dios no espera nunca nada a cambio, no hace algo solamente porque sabe que va a recibir una retribución.

El amor es cuidado, el ágape es cuidar, es anticipar las necesidades de la otra persona y suplirlas antes de que las tenga. El ágape cuida, Dios dice antes de que tú hables, yo voy a suplir tu necesidad. Y así debemos ser los esposos y las esposas: Anticipar las necesidades de otro y suplirlas antes de que éstas lleguen.

El amor ágape anticipa la necesidad; cuidado es “no necesito pedir algo, porque sé que ya te lo voy a suplir”. Si alguien se preocupa por ti, no espera a que tengas la necesidad para suplirla por ti. Por eso dice 1Pedro 5:7 que echemos toda nuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de nosotros, y así debe ser la relación marital.

Jesús murió por ti antes de que tú nacieras, porque el amor ágape suple la necesidad antes de que esta venga. Así debes hacer en tu casa, en tu familia, con tu esposa, y tus hijos.

Cuando alguien te propone matrimonio, te está diciendo que se está entregando a suplir anticipadamente todas tus necesidades de por vida, sin esperar nada a cambio. Amor es ir y luego, preparar esa necesidad para suplirla antes de que se presente. Por eso Jesús no solo nos amó en la Cruz, sino que también nos dejó al Espíritu Santo, Su Iglesia, Pastores que nos cuiden; ya hizo las moradas celestiales, las vestiduras están listas, ¡eso es amor ágape!

Si no te van a cuidar, que no te pidan la mano. Solo algunas mujeres saben lo miserable que es esta vida al casarse con un tipo tacaño y egoísta. Nunca cambies tu soltería por una frustración.

El amor es la manifestación de la naturaleza de Dios a través de tu espíritu. Por eso, hay que dejar que el espíritu madure y crezca. Amor es cuando el amor ágape de Dios fluye a través de tu espíritu.

El amor no tiene una razón para amar
Si yo le puedo decir a mi esposa la razón por la cual la amo, estoy cancelando el amor ágape porque éste no necesita una razón para amar. Por ejemplo, ¿en qué parte de la Biblia dice la razón por la cual Dios nos ama? En ninguna, porque si Dios tiene una razón para amarnos, no nos amara con amor ágape.

Si hay una razón para amar, entonces habrá una condición y donde hay una condición, hay una expectativa. Esa expectativa genera presión: Mantener el estado físico, la cara linda, el cabello lindo, el status económico, etcétera. La razón genera condición, la condición genera expectativa, la expectativa genera presión y la presión genera desilusión, porque todo en la vida cambia. Y la desilusión crea división; hay gente que no disfruta su intimidad y por eso, no quieres salir a compartir juntos.

División es tener dos visiones; viven juntos, duermen juntos en la misma cama, pero sus cuerpos y sus almas están separadas. De la desilusión se crea la división y la división lleva al divorcio, y el divorcio lleva a la muerte de la relación. El divorcio es peor que enterrar a alguien, porque al enterrar a alguien, dejas de ver a esa persona. Pero cuando te divorcias tu botas todos los recuerdos que tenías con esa persona, pero lo sigues viendo en tu vida diaria.

Todo este enredo se forma cuando se tiene y una razón para amar, por eso Dios nos dice “te amo y punto”. Deja de pedirte cosas con tu cónyuge y empiecen a anticiparse el suplirse las necesidades el uno al otro sin esperar nada a cambio.

La muerte lleva a la disfuncionalidad de la familia, esta lleva a la decadencia social y la decadencia social destruye una nación. ¿Cuándo realmente te vas a empezar a amar con tu cónyuge como Dios realmente nos ama? Ama a tu esposo, a tu esposa como Dios lo hace, con amor ágape.

Domingo, Octubre 15, 2017

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