Atado A Tus Palabras

Pastora Liberlys López

Las palabras que hablamos nos atan, para bien o para mal. La palabra que hablamos tiene poder, muchas veces no entendemos el poder de una palabra. Si creemos que la palabra que estamos hablando crea realidades, entonces nuestra confesión debe ser diferente. No puedes ignorar el poder de la palabra que sale de tu boca.

Proverbios 6:2 (RV60)
“Te has enlazado con las palabras de tu boca,
Y has quedado preso en los dichos de tus labios.”

Mateo 12:37 (RV60)
“Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.”
La palabra que sale de tu boca es la que te va a llevar a niveles diferentes. Dios ya dio una palabra y tiene poder en su boca, pero la palabra que sale de tu boca es poderosa en tu boca, y cuando entiendes esto, abortarás muchas palabras, porque una vez la palabra sale, quedas atado.

Las palabras que hablas son la carretera por la cual transitarás a tu destino. ¿cómo quieres llegar a tu destino? ¿por una carretera llena de huecos y dañada?, si es así, de seguro llegarás, pero lo harás cansado y tarde. Dios ha hablado que tiene para nosotros planes de bien y no de mal, Dios ha dicho que éstos serán los mejores tres meses del año, entonces ¿por qué estás hablando diferente?, no puedes hablar cosas diferentes a lo que Dios ha hablado.
La palabra que se va a cumplir en tu vida que ha salido de la boca de Dios, es la palabra que tu alineas con esa palabra y la sacas por tu boca, porque el poder está en tu boca para cambiar tu vida. Cuando sacas una palabra de tu boca, va a crear algo.

La Biblia dice que donde no había nada, el Señor por su palabra creó el universo y todo lo que hay. Con tu palabra puedes crear tu destino y lo que estás viviendo hoy. Lo que vives hoy, es el resultado de lo que has hablado, por eso si no te gusta lo que estás viendo, te animo a hacer un inventario de lo que has hablado, porque las palabras tienen poder para bien o para mal. Las palabras te bendicen o maldicen, te llevan al fracaso o a la victoria.
Jesús dijo que lo que contamina no es lo que entra en el hombre, sino lo que sale de su boca.

Proverbios 18:21 (RV60)
“La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.”

Hay poder en tu lengua, en la palabra que hablas. Si tú estás hablando quejas, rencor y crítica, no tienes un corazón sano, porque lo que sale por tu boca es lo que está en tu corazón. Tus palabras expresan lo que está en tu corazón.
Cuando estamos escuchando hablar a alguien, realmente escuchamos palabras, pero tenemos que aprender no solo a escuchar palabras, sino su corazón. Ahí podemos ubicar qué tanto cree, qué tanto se somete, qué tanto respeta, etc., a veces la gente dice cosas y no se da cuenta del daño que está haciendo, por eso debemos cuidar nuestras palabras.

Mateo 12:34-35 (RV60)
“!!Generación de víboras!¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.”

¿Qué estás hablando?, ¿qué hay en tu corazón?, una vez un pensamiento llega a tu mente, baja a tu corazón y sale por tu boca, no hay nada que hacer. Entonces, ¿de qué te estás alimentando? ¿Qué estas llevando a tu corazón?

Proverbios 12:18 (RV60)
“Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada;
Mas la lengua de los sabios es medicina.”

¿Qué estás hablando en casa? Qué estás diciendo a tu esposo y a tus hijos?
No vine a decirte que hables lo que estás viendo, sino que hables lo que estás creyendo. La palabra dice que el justo vivirá por lo que cree y no por lo que ve. Usted tiene que decir que este es el mejor tiempo, alinea tus palabras con la palabra de Dios.

Dios va a cumplir Su palabra, pero ¿estás hablando lo que Dios ha hablado o estás hablando lo que ves?.
Recuerda que la siembra siempre es más pequeña que la cosecha, aunque digas pequeñas cosas, eso va a traer una cosecha a tu vida. Comienza a revisar lo que estás hablando a tu vida y tu familia.

Proverbios 18:20 (RV60)
“Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios.”
¿Qué quieres comer?, háblalo, háblale a tu nevera. Nosotros creemos la palabra, declaramos la palabra y andamos en la palabra a pesar de lo que vemos, somos de los que creemos en que construiremos un templo en este tiempo aunque las cosas estén difíciles.

Tenemos que hablar diferente, puedes cambiar tu vida cuando piensas y hablas diferente. Las palabras son el resultado de lo que piensas.

Filipenses 4:8 (RVR)
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”
El Señor sabe que hablamos aquello que pensamos. Si hay cosas que nos son puras, buenas, honestas y de buen nombre, no pienses en eso. Piensa en todo lo bueno que Dios ha hablado, mírate como Dios ha hablado. Dios habló que este final de año será glorioso, ¿cómo lo va a hacer?, no sabemos, pero Dios lo va a hacer y debemos declararlo.

Proverbios 23:7 (RV60)
“Porque cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él.Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo.” ¿Cómo te estás viendo? ¿qué estás pensando de ti mismo?, porque lo que piensas, así eres tú.

Proverbios 12:4 (RV60)
“La mujer virtuosa es corona de su marido; Mas la mala, como carcoma en sus huesos.”

Proverbios 13:2 (RV60)
“Del fruto de su boca el hombre comerá el bien; Mas el alma de los prevaricadores hallará el mal.” Quien habla el bien, del bien se nutre.

Proverbios 18:20 (RV60)
“Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios.”

Cada uno se llena con lo que dice, y se sacia con lo que habla. Si yo puedo escoger nutrir mi corazón, voy a escoger bien. En lo natural sabemos que hay alimentos que no nutren y aunque comamos un poco de ellos, no habrá problemas; pero en lo espiritual un poco de algo que no te hará bien, sí te hará mal. No permitas que ninguna palabra que vaya en contra de lo que Dios ha hablado para tu vida y tu familia salga de tu boca, escoge las palabras que vas a hablar y escoge aquellas que te lleven a niveles diferentes.

Génesis 8:22 (RV60)
“Mientras la tierra permanezca, no cesarán la cementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.”
Dios nos enseña que siempre habrá tiempo de siembra y tiempo de cosecha. Las palabras que hablamos son semillas, cada vez que hablas estás sembrando semillas que van a dar un fruto, que puede ser dulce y agradable si estás hablando bien, pero puedes tener un fruto amargo porque sembraste mal.

Isaías 55:10-11 (RV60)
“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”

Cada vez que hablas, estás sembrando semillas. Es decir, cuando no controlamos el temperamento y queremos decir lo que queremos, esas pequeñas palabras producen fruto.

Tú tienes poder para sembrar cosas, para cambiar, para crear. Comienza a crear un ambiente diferente en tu casa y familia, habla a tu esposo e hijos lo que la palabra de Dios dice. Hay principios en la palabra de Dios, pero todo lo que hables tendrá un efecto.

Así como hay poder en la palabra de Dios, también hay poder en las palabras que nosotros hablamos. Es decir, en tu boca está el poder para cambiar tu vida, tú decides a qué te atas hoy.
Hoy es el tiempo de cambiar tu confesión, porque hay poder en la palabra que hablamos. Nuestras palabras crean realidades. Si quieres cambiar tu vida, tu familia, tu matrimonio, tu economía, tus hijos, hay tres cosas que te llevan a un destino diferente:

1. Piensa en cómo te quieres ver, no en cómo estás ahora.
2. Escoge las palabras que vas a hablar para llegar a verte cómo quieres.
3. Empieza a sembrar esas palabras, declara lo que vas a ver.

Domingo, Octubre 22, 2017

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