| De La Esperanza A La Fe |
| Por: Pastor Miguel Arrázola |
OFRENDA (Pastora Ma. Paula Arrázola)
Eclesiastés 11:1
El Señor siempre habla de qué es lo que nos mantiene estables económicamente y es la obediencia a la Palabra y a la siembra. Primero, despojarnos de algo y segundo, depositarlo en un lugar específico, no en cualquier lado. Él dice que la coloques en donde esté la presencia del Espíritu Santo. La gente quiere la cosecha ya, pero esto lleva tiempo y cuando empiece el proceso, nunca se detendrá, esto sólo puede pasar cuando tú mismo dejes de sembrar.
La ofrenda es algo que Dios no exige pero es algo que El espera. No ofrezcas sólo lo que te toca sino lo que quieres dar. Echa tu pan sobre las aguas y con el tiempo verás tu pan multiplicado y nunca te hará falta.
ENSEÑANZA (Pastor Miguel Arrázola)
Hay una generación en la que Dios se ha manifestado y es nuestra generación porque en tu interior hay algo que dice que Dios está vivo y que tienes que alabarlo. No tienes que drogarte para sentirte bien, tienes el Espíritu de Dios en ti y ¡ERES LIBRE!
Tú eres aceptado porque Jesús pagó un precio alto por ti, eres acepto por Jesús. La gente cree que la pobreza es de Dios pero no es así.
Marcos 5:25 -34
Cuando tú vas caminando en pro de alcanzar tu milagro, encontrarás obstáculos. Pero Dios hace los milagros enseguida, sólo decláralo enseguida y tendrás tu milagro. La enfermedad es un azote del diablo, por eso no la acepte; mejor acepte el poder de Dios para ser sano, sienta el PODER de Dios.
El poder de Dios te hace temblar pero te va a sanar. Tu fe te hace sano, no la de los demás. Tu fe más el poder de Jesús produce el milagro que esperas. Hoy es la noche de tu "enseguida".
La enfermedad de esta mujer era el rechazo, como el sida de esta época, pero ella tuvo esperanza. La esperanza es cuando tú consideras que algo puede ocurrir, algo que te ayuda a no rendirte, a buscar opciones. Si no tienes fe, no tienes esperanza.
Quizás tú no tengas doce años de enfermedad pero si mucho tiempo de estar sacando tu familia adelante, de vender un producto, de conseguir un logro, etc. No dejes de tener esperanza, acéptala, no rechaces la esperanza, no critiques; la esperanza te ayuda a mejorar tu futuro.
Si alguien está enfermo, necesita tener esperanza porque aunque la enfermedad es dura, acepta la esperanza. No seas como un niño llorón, sólo acepta la esperanza, no rechaces a quien te lleva esperanza, rechaza al que te ofrece licor, o te ofrece droga.
Tú puedes recibir buenas y malas noticias el mismo día pero la esperanza te sostendrá. Ríe en medio de las situaciones difíciles. No dejes que los problemas te roben la fe, espera siempre en fe. Jamás mate la esperanza, aliméntela, promuévala, lo mejor viene. Acepta y promueve la esperanza de otros y así verás los milagros. La esperanza es el fundamento de la fe.
Decir, hacer, recibir y contar, es lo que tienes que hacer para ver tu milagro. En tu boca está el poder de la vida y no de la muerte, en tu boca hay un milagro. Si dices pero no haces, tu fe es nula. Las obras valen más que tu fe. La fe es para producir, para hacer algo. Esfuércese, busque, manténgase y reciba. Si ya hiciste, entonces este es tu tiempo de recibir. Tienes que ser un hacedor de la Palabra; involúcrate en tu Iglesia.
Prepare el tiempo de su milagro, aprópiese, active su fe, ore, ayune, vaya a un encuentro, trabaje en la obra del Señor. Eres bendecido para bendecir. Cuenta tu milagro. ¿Dónde está tu fe? Tu fe te sana, y te hace libre.
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