| La Fe de la Mujer Sirofenicia |
| Por: Pastor Miguel Arrázola |
Es importante que de cualquiera sea el área que tengamos una necesidad, hablemos de ella, por ejemplo, si usted necesita sanidad, hable sanidad, si tiene carencia de algo, hable prosperidad. La fe viene por el oír. Tú debes alimentarte en tu casa de la palabra de Dios.
Marcos 7:24 Este versículo nos habla de la fe que tuvo la mujer para salvar a su hija que estaba siendo atormentada por un demonio, y aquí es importante saber que los errores de los padres afectan a los hijos. Aquí Jesús aparentemente no le responde a la mujer, pero vemos también la insistencia de ella, muchos no pedimos al Señor, si clamamos al señor el nos responderá, debemos tener perseverancia como la tuvo esta mujer. Jesús aquí tuvo que ir lento para que la fe de la mujer se fortaleciera. El tiempo para que los milagros lleguen, está determinado por la fe que tu tengas. Mateo 8:5 Al centurión, Jesús no le puso tantos obstáculos como a la mujer, porque él si tenía la fe para recibir. Solamente di la palabra, el problema es que muchos la oímos para considerarla pero no para creerla, pero la palabra de Dios no es una opción en nuestra vida, debemos agarrarnos de una palabra de parte de Dios. Uno de los grandes problemas por los cuales no obtenemos los resultados es porque cuando uno invalida su propia palabra cree que Dios hace lo mismo. Una de las cosas que te va a ayudar en la vida, es valorar la palabra, en creer en tu palabra. Dios ama a la gente que esté sometida, la sanidad es una orden que se le da a la gente.
Jesús notó la fe del Centurión por la palabra que éste hablaba; mientras que en caso de la mujer él estaba formando la fe necesaria en ella. Tu fe determina el tiempo en que recibes lo que pides, en que tu milagro va a llegar. Si tu no estas abierto para recibir la palabra de Dios es difícil hacer algo por ti. Los milagros viajan a través de la orden y la autoridad que tengas sobre tu vida. Cuando le dices a la enfermedad “Vete en el nombre de Jesús” se tiene que ir. Muchos se sanan a media porque dicen “Señor sáname un poquito”, los milagros se hacen en nuestras vidas como queramos. Cuando desarrollamos la fe que Jesús dice “hágase como tu quieras” ya vistes como vas a caminar, te viste libre de cáncer, tumores, dolores, de la inmundicia del pecado, de la pobreza, todo se va a ser hoy cuando salgas tal como tu creíste. Dios no va a hacer como el pastor cree, es como tu creas. Si crees que el cáncer se va ir, se irá de seguro. Jesús le dijo al centurión “ve”, ¿Por qué Jesús siempre mandaba a la gente? porque tu milagro esta en la medida que caminas; tu sanidad si te quedas allí, no pasa nada. Lucas 17:14 El milagro ocurre cuando iban. Cuando tu creas en la palabra de Dios y empiezas a caminar en ella recibes tu milagro, tu sanidad. No se trata de sentir sino de creer, porque lo que creemos afecta lo que sentimos; hay que creer primero. Nada le garantizaba al Centurión que su criado había sido sano, sino la palabra de Jesús que le había dado en la misma hora en que fue sanado. La hora te la pones tú en la medida en que creas en la palabra de Dios. En el momento en que tú creas en esa palabra usted va a ser limpio de todos sus problemas. A veces uno esta en sanidad por alguien que no esta presente. Tu hijo que se encuentra en casa en cama, Dios lo va a levantar en esta misma hora, levántate en fe y cree en esa palabra. A veces debemos lanzarnos a creerle a Dios.
Hoy le vas a hablar, a esa artritis, a ese problema linfático, cualquier problema por el que estés pasando, vas a oír esa palabra y se hará como tu creas.
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