| Un Equipo Ganador |
| Por: Pastora Ma. Paula Arrázola |
OFRENDA (Nora Zárate)
Dios nos da según nuestra capacidad de administrar, por eso debemos ampliar esta capacidad para que cuando Dios nos añada más, podamos multiplicarlo.
Es nuestra responsabilidad ampliar nuestra capacidad de administrar, entre más estés convencido del poder de Dios en tu vida, y de que es Dios quien te da, siendo fiel con lo que el Señor te ha dado, esa capacidad se ampliará.
Como nos muestra la Palabra de Dios en Mateo 25:15, con la parábola de los talentos. Dios nos dio la capacidad de administrarlo todo, y Él espera que lo multipliquemos; sea poco o mucho depende de cómo lo administremos tendremos más o menos.
1 Corintios 4:2 dice que cuando somos fieles administrando lo que Dios nos da, Él nos multiplica estos bienes. Por ejemplo, cuando eres fiel en casa de soltero, honrando, siendo buenos hijos, padres, esposos, haciendo lo que debemos hacer en casa como hijos, Dios nos dará la capacidad de tener un buen matrimonio cuando crezcamos.
Mira cuán fiel estás siendo con los recursos que estás recibiendo en la actualidad; si no estás siendo hallado fiel, no puedes pedir que se te encomiende más, pídele a Dios que te ayude a ampliar tu capacidad de administrar los recursos que se te han encomendado. Nuestra mayor fidelidad está en invertir en el reino de los cielos. Trae tus ofrendas, tu pro templo.
ENSEÑANZA (Pastora Ma. Paula Arrázola)
Esta Iglesia es de gente ganadora, que se prepara para hacer algo en la vida, que se instruyen para ganar. Somos un equipo que tenemos en nuestra mente ganar; debemos quitarnos la mentalidad de que lo importante es participar, porque no se trata de intentos sino de logros, conquistas, y goles.
Somos un equipo que se llama Ríos de Vida, que tiene por Director Técnico al Espíritu Santo. Él es quien da las estrategias, las técnicas, la visión, la misión; nos dice con quién, cómo, dónde y cuándo debemos jugar para ganar. Y el Asistente del Técnico es el Pastor Miguel, quien recibe órdenes e instrucciones desde el cielo para dárnoslas a nosotros.
Cada uno de nosotros se pone una camiseta porque:
1. Me identifico con otras personas y con el trabajo que vamos a realizar: no para verse bien sino para servir. Los equipos usan la misma camiseta, nunca usan diversos colores, todos con la misma camiseta y uniforme y así las cosas son menos confusas.
2. Estamos enviando un mensaje al mundo, diciendo: "Hago parte de un equipo": Hoy queremos que salgas con la camiseta puesta. Si quieres jugar en este equipo, estamos dispuestos a entrenarte, ayudarte, brindarte las herramientas, porque queremos que seas el mejor jugador de este equipo. En este equipo, quien haga discípulos se convierte inmediatamente en una estrella; nosotros te vamos a entrenar durante nueve meses, semana tras semana en la Academia de Obreros, en la casa de vida a través de tus líderes, impartiéndote instrucciones y ayudándote, para que después de un tiempo podamos decir que estás listo para hacer parte del equipo.
El martes pasado, lanzamos 417 personas para ser parte de este equipo; en el camino algunos se cayeron y fueron levantados por los líderes quienes son los quinesiólogos de este equipo. Quiero que te pongas la camiseta de este equipo, porque queremos que Cartagena entera sea testigo de la Gloria del Señor. Nosotros no competimos con otra iglesia ni con otros cristianos, sino que lo hacemos con nosotros mismos. Aquí nunca se le dirá a una persona que no sirve o no vale, la misma gente se descalifica; nosotros estamos todos aquí si hay que levantarte, sacudirte si hay que hacerlo, corregirte si hay la necesidad. Queremos avisarle al mundo que somos campeones.
3. Aprendemos a ganar: Aprendemos estrategias y métodos para hacer lo mismo; cuando todos hacemos lo que el Técnico y el Asistente indiquen, seguro vamos a ganar. El propósito del Equipo Ríos de Vida es ganar, hacer discípulos, es decir, formamos personas. Esto toma tiempo, diligencia, empeño, constancia, hasta que comencemos a ver resultados en la vida de aquellos que formamos. Queremos que la mayor cantidad de gente vaya al cielo puesto que el infierno no fue hecho para la gente, sino para los demonios y el diablo. Dios quiere que la gente vaya a un lugar donde fluye la paz, donde no hay odio, donde hay calles de oro y mares de cristal…el cielo.
Por eso, queremos ganar a tu familia, amigos, vecinos y compañeros de trabajo, para anotar goles en contra del adversario. Hay gente que yo no puedo ganar sino tú, pero si decides no ponerte la camiseta, Dios buscará a alguien que lo haga por ti. Es cierto que todos somos sustituibles, pero sí que somos necesarios, porque con tus dones, talentos, habilidades, y tu testimonio podrás alcanzar almas que quizá nadie pueda alcanzar.
Si vienes a esta Iglesia es porque tienes mente de conquistador, tienes el deseo inmenso de triunfar en cada área de tu vida. Te formamos para que seas un buen padre, un buen trabajador, un buen empresario. En estos partidos que hemos tenido a veces quedamos como sin aire pero sabemos que nuestro mayor porrista es Dios, quien nos dice desde el cielo: "Si puedes, lo vas a lograr, eres un campeón". Tenemos una nube de testigos que como dice la Biblia, desde la tribuna nos dan ánimos: Abraham, Sara, Isaac, Rebeca, Jacob, Pablo, ellos están en las gradas celestiales viendo lo que hacemos; ellos desean haber vivido en este tiempo, porque es el tiempo en el que hay mayor derramamiento del Espíritu Santo.
Josué y Noé, no tenían en todo tiempo el Espíritu Santo, en cambio nosotros lo tenemos sobre nosotros, dentro de nosotros, y con nosotros. Los partidos son para valientes, deben jugarse hasta que se terminen; todo lo que empezamos debemos terminarlo, no importa si nos estamos quedando sin aire, hay que tomar un segundo aire.
Debemos jugar hasta que el Árbitro pite, aún en tiempos de reposición darlo todo y trabajar mucho más. Yo siento que las trompetas están próximas a sonar, y que ya estamos en un tiempo de reposición pero por eso no podemos parar el trabajo y esperar que venga el rapto. Debemos estar ocupados para cuando Jesús venga, cuando pite debemos estar listos; trabajemos como si demorara, alistémonos como si ya viniera.
Estamos en minutos adicionales donde debemos dar lo máximo. Aquí vamos ganando por goleadas pero no podemos sentarnos y abanicarnos, todavía tenemos que triunfar más. De pronto te han sacado tarjeta roja y estás fuera del partido, pero no te preocupes: pronto se acabará tu tiempo de penalización y podrás volverte a poner la camiseta y jugar con nosotros.
Cuando vayamos al cielo y el Señor pregunte dónde está Ríos de Vida, seremos miles y miles que nos levantaremos por decir sí a la voluntad de Dios.
Cartagena será toda de Cristo. Claro que van a haber riesgos porque si no arriesgas no ganas, aquello que crees muy seguro lo pierdes. Los inversionistas cuando tienen que hacer grandes negocios arriesgan cosas de alto valor, así también nosotros arriesguemos sabiendo que en todo y por todo somos más que vencedores. No me importa si estás lesionado, todos vamos a quedar campeones porque si ganamos, ganamos todos y si perdemos, perdemos todos. Este equipo te necesita.
Toma hoy tus talentos y habilidades, hay algo que tú puedes hacer. Es impresionante cómo al servirles a otros, se empiezan a desarrollar habilidades en nosotros, lo más seguro es que no te des cuenta de las habilidades que tienes hasta cuando empieces a jugar. Dios y nosotros te necesitamos en este equipo. No necesitamos perfección sino obediencia, un corazón manso, dispuesto, sumiso, enseñable, para así poder formarte.
Dios te está esperando, ha estado esperando por ti, está mirándote y esperando que des fruto, ha mirado por años si en tu higuera hay frutos. Dile hoy a Dios: Toma mis habilidades y talentos y úsalos para tu Gloria Señor, dile que quieres dejar hasta la última gota de tu sudor para que este equipo gane, dile: ayúdame Señor, ayúdame Espíritu Santo. En el Nombre de Jesús. Amén.
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