| El Camino Correcto Hacia la Bendición |
| Por: Pastor Miguel Arrázola |
OFRENDA (Pastora Ma. Paula Arrázola)
Hebreos 6:9
El amor a Dios se demuestra sirviendo. Si lo hiciste antes, ¿qué haces ahora? Tenemos
que servirle al Señor siempre; cada uno de nosotros debe mostrar la solicitud de servir
hasta el fin, sin pereza, como imitadores de aquellos que mediante la fe y la paciencia
heredan las promesas.
Existen tres ingredientes para obtener las bendiciones de Dios:
1. Que Dios lo haya prometido en su Palabra: que es la sustentación de la bendición,
antes de orar por algo asegúrese que su petición esté en la Biblia. El Señor tiene
una solución en su Palabra para cada problema que se presente; pida y reclame lo
que está en la Palabra, si Dios lo promete te pertenece.
2. Tener la convicción: (FE) que viene por el oír y oír la Palabra de Dios.
3. Paciencia: ciencia que se aprende que implica esperar. Cuando Dios te promete
algo puede que haya pasado algún tiempo pero Dios va a cumplir.
Si has creído, sigue creyendo, sigue firme. Dios ha prometido y hará; la fe es por el oír
pero se activa por las palabras. Necesitas que la fe que ha venido sea desatada por
Palabras. Si la situación está difícil sigue creyendo, sigue diezmando, sigue ofrendando.
Aún cuando tengas necesidades no dejes de hacer esto. Dios suplirá siempre tus
necesidades; nuestras promesas tardaron, diecisiete años esperé por una casa propia,
catorce veces me mudé, pero nunca desmayamos.
Dios cumplió Su promesa, ahora si me tengo que mudar que venga una compañía de
mudanzas y lo haga por mí. Tenga fe y tenga paciencia que Su promesa se va a cumplir.
Dios te dijo que te iba a bendecir y tú estás cumpliendo con diezmar y ofrendar. Las
promesas de Dios se van a cumplir.
ENSEÑANZA (Pastor Miguel Arrázola)
Lucas 14:25
El discípulo del Señor es aquel que sirve al Señor; una cosa es ser multitud y otra ser
discípulo. La multitud no tiene ninguna responsabilidad en cambio el discípulo sí. Jesús
es el personaje más importante de la historia, grandes multitudes le seguían; cuando la
gente Le tocaba, se sanaban.
El poder de Dios fluía en la vida de Jesús, quien enmudeció el mar, multiplicó el pan
con lo que alimentó a más de cinco mil. Muchos creían que era un profeta; un día les
dijo “si alguien aquí no aborrece padre, madre, hijos, esposo o esposa por causa de Mí,
no me ama”. Aborrecer significa ‘amar menos que…’. Si amas al Señor, no puedes
amar a las riquezas, tienes que amar a Dios más que tu negocio.
Nadie puede amar a
Dios y a las riquezas. Si buscas las riquezas Dios no te va a seguir.
Faltar a un servicio en la Iglesia por estar trabajando no es correcto, porque es un
tiempo de Él. El Señor dijo que el que ama más a padre y madre que a Él no hace lo
correcto. Dios le dijo a Abraham que saliera de su tierra y de su parentela, por lo que
tuvo que escoger entre su familia y su parentela.
Abraham amó hacer más la voluntad de Dios que la de su familia, ese es un verdadero
discípulo. Cuando llegó a Canaán, Dios le da una heredad con la que se hace millonario,
al lado de su esposa y de un sobrino llamado Lot, a quien se llevó a sabiendas que
debía dejar a toda su familia. Si Dios te dice no hagas negocios con inconversos, así
debes hacerlo. Lot decidió irse a Sodoma donde había cantidades de homosexuales, y
todos cometían abominaciones contra Dios.
Abraham al no poder tener hijos, siguió la idea de su esposa y tuvo un hijo a la edad de
ochenta y seis años, que fue Ismael. Ahí empezó el dolor de cabeza de Sara; Agar se
burlaba de ella por no poder tener hijos, la ofendía, pero a los noventa y nueve años el
Señor le recuerda la promesa y a los cien años le dio a su hijo Isaac que significa ‘risa’.
Dios hace lo imposible, Él este año te hará reír. Isaac era el heredero de la promesa, de
ese linaje fue Jesús. El hijo de Agar se burlaba de Isaac, por lo que Sara le pidió a
Abraham que los echara, lo que le pareció grave. Abraham fue a Dios en oración y Dios
le dijo “escucha a Sara en todo”.
Cuantos maridos necesitan escuchar a su esposa. Dios no bendice a los ‘Ismaeles’
quienes representan a las ideas del hombre, lo hecho en la carne. En cambio los ‘Isaac’
son dentro de la voluntad de Dios. Dice la Biblia que Dios quiso probar a Abraham
pidiéndole que le ofreciera a su primogénito, y cuando Abraham estaba a punto de
matar a su propio hijo para ofrecérselo al Señor, oyó la voz de Dios que le decía ‘detente’.
En Génesis 22:16, dice que Dios no quería que Abraham matara a su hijo sino probar
si era capaz de obedecer la voz del Señor. Por el cumplimiento del pacto de Abraham a
Dios junto a ese monte, Dios entregó a Su Hijo para morir por la humanidad, Dios
prometió a Abraham que su descendencia sería como la arena del mar.
Nosotros amamos más a Dios que a las cosas que Él nos da. Abraham nunca perdió una
guerra porque en su corazón reinaba Dios, cumplía con el primer mandamiento“amarás a Dios sobre todas las cosas”. Los ‘Isaac’ son las bendiciones que Dios nos da, es lo que viene de parte de Dios en
oración en el Espíritu. De pronto una joven ora por su esposo y Dios se lo da, ese es su
Isaac, pero hay que tener un balance de quién está en tu corazón, Isaac o Dios.
No
puede ser más grande la dádiva que el Dador. Busque más Al que bendice que a la
bendición, más que la sanidad al sanador.
Ismael es el camino corto, es el atajo, pero no es de Dios. Quien hace negocios ilícitos
quiere tener dinero sin hacer el trabajo limpio, honesto, con esfuerzo y con diligencia;
ese tipo de negocios lo hacen los impíos, pero no debe verse en los hijos de Dios.
Cuando alguien se mete en pirámides fracasará, los que no dan su diezmo porque
piensan que su dinero está mejor en las manos de ellos que en las de Dios, no dan su
voto pro-templo. Eso es un fracaso; no se meta con los ‘Ismaeles,’ hágalo a través de
Isaac. Un Ismael puede ser un noviazgo no conforme a la voluntad de Dios, hacer
negocios con alguien que Dios no tiene para ti.
La bendición de Dios es la que enriquece y no añade tristeza con ella; cuando Dios te
bendice te da para pagarlo todo, cuando compras el carro pero te deja pagando
deudas costosas, cuando no puedes pagar esa universidad cara es porque escogiste
alcanzar una bendición pero por el camino equivocado. Sara y Abraham querían un
hijo pero lo buscaron por el camino equivocado. Satanás te presentará mil alternativas,
créele a Dios que es Quien lo saca adelante a uno con lo que sembramos y con Sus
promesas, con la honra que Le damos.
Satanás le ofreció a Jesús todos los reinos de este mundo si se le postraba, a lo que
respondió “No, al Señor tu Dios solo servirás y adorarás”. Un buen empleo puede
hacerte arrodillar, de pronto no te deja ir a un discipulado o al servicio. Espera tu‘Isaac’ y no te metas con un ‘Ismael’.
Un ‘Ismael’ es buscar la bendición en tus fuerzas. Los ‘Ismaeles’ hay que echarlos
fuera, no hay otra salida. Los ‘Ismaeles’ persiguen a los ‘Isaac’, y los tienen por
enemigo. Por eso, tienes que salir de ese apartamento, esa casa, ese negocio donde
hay algo abominable ante los ojos del Señor, porque ese alguien o ese algo que si
añade tristeza, lo conseguiste en tu carne y no viene de Dios.
Mantente en la bendición aquí y a ‘Ismael’, lejos. Echa fuera a tu jefe si coqueteas con él, renuncia, corta con eso y veras la bendición; corta ese negocio ilegal que ni siquiera
está registrado ante el gobierno, a veces hay que perder para poder ganar.
Isaac es la bendición que te hace reír; Dios me bendijo porque Isaac es risa, los‘Ismaeles’ se consiguen más rápido, a los ‘Isaacs’ hay que esperarlos. Los ‘Ismaeles’
añaden tristeza y no duran, los Isaac añaden alegría. Crucifica a Ismael, échalo fuera.
Y a ‘Isaac’ se agradece pero no idolatrarlo.
Ama a Dios primero, agradece tus ‘Isaac’ pero nunca los idolatres. Llévalos al altar
como Abraham hizo, dile a Dios “gracias por mi ‘Isaac’ pero Tú eres El primero”. Al que
sacrifica los ‘Isaac’ Dios los bendecirá en gran manera. Si en tu vida hay unos ‘Ismaelitos’ o ‘Isaac’ consentidos, mira lo que haces.
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