| El Dios que Conozco |
| Por: Pastora Ma. Paula Arrázola |
Lucas 4:14, Cuando tú estás lleno del poder del Espíritu Santo, te llenas de fama, no por ti sino por el Poder del Espíritu que está en ti, la fama en si no es mala, sino lo que haces con ella. Cuando Jesús entró en Galilea lo hizo lleno del Espíritu de Dios y en el día de reposo entró en la sinagoga conforme a su costumbre y se levantó a leer y leyó en el libro del profeta Isaías: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor. Cuando Jesús llegó a la parte del juicio cerró el libro por que el Padre no le envío a condenar, ni a matar, ni a oprimir, sino a perdonar, a sanar, a dar buenas nuevas. Lo mismo nos pide a nosotros, que prediquemos las buenas nuevas de salvación que significa perdón de pecados, liberación, prosperidad, sanidad. Así que Jesús nos envío a predicar buenas nuevas. Juan 10:10 dice que Jesús vino para darnos vida y para dárnosla en abundancia, que vino para deshacer las obras del diablo, cuando le llamaron Belzebú porque estaba echando fuera demonios, el les dijo que si el echaba los demonios en el nombre del príncipe de los demonios que hacía, si una casa dividida se caería y les dijo que él vino a hacer cosas buenas.
Si nos levantamos a diario pensando que algo malo nos va a pasar, entonces para qué estamos en la tierra, esto contradice la Palabra de Dios, porque la Biblia dice que caerán a mi lado mil y diez mil a mi diestra pero que a mí no me tocará, la Biblia dice que Jehová es mi Pastor y nada me faltará. Recibes lo que tú crees. Dios es bueno, Jesús vino a salvarnos, a perdonarnos, a darnos vida en abundancia, Jesús nos envío a predicar buenas noticias. Para los pobres, una buena noticia puede ser que si aplica los principios que la Biblia enseña será prosperado, a un enfermo que Jesús hace dos mil años lo sanó porque por su herida fuimos sanados. Quien no da buenas nuevas es porque no tiene al Espíritu Santo, si no le damos el lugar al Espíritu Santo, Él no obrará ni nos ungirá. El Espíritu Santo no es una paloma, ni fuego, ni lenguas, es el Señor, es Dios. No es solo conocer la Biblia si no estar ungidos con el Espíritu Santo, Jesús hasta cuando no fue ungido por el Espíritu Santo no se los dijo. Cuando somos ungidos lo somos para deshacer las obras del diablo. Cuando Jesús fue ungido fue cuando el diablo se alertó antes nunca le había molestado. Igual pasa en la Iglesia, cuando el pastor o los líderes proclaman las buenas nuevas de restauración son enemigos del diablo.
Galatas 3:13 Dice que Cristo nos redimió de la maldición de la Ley, esto significa que con Jesús no tuvimos que hacer nada para ser libres de maldición por nuestros pecados, ya que él pagó por nosotros. Jesús decidió pagar el precio de lo que nosotros tendríamos que pagar, todos estábamos destituidos de la Gloria de Dios, los que tendríamos que haber muerto en ese madero éramos nosotros no Jesús, ni Dios, ni el Espíritu Santo, pero Jesús, tomó nuestro lugar, dispuesto a tomar toda la ruina que vendría por los pecados, por eso no puedes decir que Dios te mandó una enfermedad para aprender humildad, Dios no puede dar de lo que no tiene, toda buena dádiva y todo don perfecto proviene de Dios. Tenemos un médico sobre todo médico que dice Yo te sano y te doy unos riñones nuevos, un corazón nuevo, unos pulmones nuevos, Si vas a Dios con tu hogar destruido El te dice que te va a restaurar, si vas con la economía destruida El te dice: Confía en Mi, aplica los principios de mi Palabra y te voy sacar adelante porque Yo vine para dar vida y para darla en abundancia. No temas te dice el Señor.
La enfermedad nunca es de Dios, Dios es bueno, no te conformes con poco porque Dios dice que tu copa rebosará, que no habrá sitio para colocar tanta bendición. Ya Jesús pagó por ti hace dos mil ocho años, ya el pago todos tus gastos, camina con la confianza di: Si el Señor está conmigo quien contra mi. El es mi Sanador, mi Salvador, dormiré tranquilo por que sus ángeles me guardan. Cuando mande sus hijos al colegio diga: A causa de ellos, no les pasará nada a nadie en ese colegio, ellos son luz y por lo tanto todo el que está allí está protegido.
El Dios que yo conozco es aquel que está en el cielo diciendo te quiero bendecir, sanar, quiero darte una casa propia que firmes escrituras, ese es el Dios que aquí predicamos.
Nuestra Iglesia está en victoria, bendecida, prosperada. Llegará un día que dentro de la Iglesia ya no habrán enfermos y tendremos que traerlos de afuera.
El Espíritu del Señor está en este lugar, para sanar, para restaurar, para bendecirte. Saldrás victorioso de todos tus problemas, el Señor te dice Yo no soy causante de tus problemas y aunque Yo no fui yo te voy a Salvar. Y si Dios lo hace aún con quienes no le sirven que tal con nosotros los que le amamos y le servimos. Gracias Señor por la unción que quebranta todo yugo de esclavitud y de pobreza.
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