| Alcanzando Mis Estrellas |
| Por: Pastor Miguel Arrázola |
OFRENDA (Pastora Ma. Paula Arrázola)
DEUTERONOMIO 8: 11-15
Si Dios dice ¨Cuídate¨ quiere decir que sí hay gente que se puede olvidar de Dios, dejando de guardar sus mandamientos y estatutos. La gente debe obedecer a Sus principios, estatutos para no olvidarse de Dios.
Si usted no cree en diezmos y ofrendas, tranquilo, a nadie se le obliga a dar pero usted tiene dos opciones, creer o buscar un sitio que se acomode a sus creencias. Debemos creer en el poder de honrar a Dios.
Usted no va a prosperar con el 100%, usted va a prosperar con el 90%. Las empresas del mundo no van a ser ejemplo para usted, usted va a ser el ejemplo para las empresas del mundo, pero cuando le pregunten, diga qué fue lo que hizo, van a llegar a tocar a su puerta para saber cómo lo hace, no se calle, usted no se puede avergonzar de Su Señor, ese es el momento de decir: a mí me han enseñado mis pastores a diezmar, yo creo en lo que dice la biblia y en el poder de la honra.
Si hemos visto milagros financieros hasta ahora, no se alcanzan a imaginar los milagros que veremos en el 2011, va a venir una bendición financiera sobrenatural para aquellos que han honrado a Dios y obedecido a Su Palabra pero cuando se te multiplique todo no te olvides de Él.
En vez de olvidarnos de Dios cuando veamos la bendición de Dios, vamos a caer de rodillas diciendo: ¨Señor gracias¨. Dice la Biblia creer a sus profetas y serás prosperado, así que crea la palabra de Dios para su vida. Dios hará de ustedes empresarios que serán la diferencia de esta ciudad.
ENSEÑANZA (Pastor Miguel Arrázola)
Él es el que se levantó con Gloria y Poder y a ese yo voy a alabar. Dios nos ha dado instrucciones de guerra en esta noche, así es hora de que los guerreros entren en un tiempo de intercesión, de lucha, pues Dios necesita un ejército que esté avivado, que no sea condescendiente, que sienta pasión que desee una revolución espiritual, que adore en espíritu y en verdad pues todo cambia cuando tú alabas y adoras; la enfermedad se va, el mal retrocede y las potestades caen ante la presencia de Dios.
ROMANOS 4: 17
Lo que va a pasar hoy en la mente de Dios ya existe porque está escrito y si está escrito entonces es para mí, si Dios lo escribió quiere decir que ya yo lo tengo. Está escrito que soy sano, que soy propietario, que soy un valiente, está escrito.
Dios me ha puesto por padre, por líder, no de gente sino de mucha gente. A partir de mañana solo faltan 50 días para que se acabe el año y el número 50 representa jubileo y jubileo significa la liberación de toda deuda. Cada 50 años los judíos celebran el jubileo. Todo lo que habían perdido era recuperado, redimido y tú hoy vas a recuperar lo que habías perdido, sea familia, hijos y tienes que prestar atención al mensaje, porque fe viene por el oír y el oír la palabra de Dios.
Estos son los días en los que tu familia llegará al Señor, porque está escrito. Pero usted tiene que creer lo que está escrito. Dios da vida a los muertos, no mata a los vivos. Eso es lo primero que debe creer, en la bondad de Dios.
- Tienes que leer lo que está escrito: por eso se llama testamento
- Creer lo que está escrito
- Conocer al Padre que es bueno
- Llamar las cosas que no son como si fuesen
Una cosa es algo que puedes tocar o ver, pero hay cosas que no son pero son cosas. ÉL llama las cosas que usted no ve ni toca pero que ya son cosas. HAY COSAS QUE NO SON QUE HOY VAN A SER EN TU VIDA.
Dios llama las cosas que no son el mundo natural pero que ya existen en el mundo espiritual
Efesios 1: 3
Dios nos bendijo así que somos bendecidos. Tú eres bendecido, ya somos bendecidos pero la bendición no se manifiesta a veces porque toda bendición está en los lugares celestiales, todo lo que tú necesitas ya fue creado, ya existe en lugares celestiales pero las necesitamos en el lugar terrenal entonces debemos apropiarnos de la palabra, creerla, conocer al Padre y llamar las cosas que no son, hoy llamo a todo el que no es creyente para que crea, hoy llamo a tu carro, tu casa nueva.
El problema es que usted es muy terrenal, el problema es que ya usted fue bendecido en los lugares celestiales y para que esa bendición se materialice tiene que llamarla, las cosas no vienen solas, tienes que llamarlas. Tu cuerpo, tu alma te puede decir una cosa pero la palabra te dice otra.
Deje de maldecir, la fe llama las cosas que no son como si fuesen, si su hijo es un drogadicto, no se lo diga, dígale: usted es un santo, líder de alabanza. Cuando su marido llegue borracho, póngale las manos y dígale: tú eres un líder de Ríos de Vida. Llame lo que no es.
Efesios fue escrito a Abraham que ya era anciano y a Sara que no menstruaba, pero Abraham (Efesios 1: 19) no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo que estaba ya como muerto. Si usted se pone a ver lo que tiene nunca logrará tener nada. Dios te dice te voy a dar una casa y usted ve la billetera vacía y no cree, no deje que la billetera o la cuenta le hable, deje que la biblia le hable. Si Dios dijo te voy a dar una casa, crea que tiene una casa.
No mire lo que ya es, llame lo que NO es pero que ya existe. Abraham no miró su cuerpo, no dudó por la matriz de Sara sino que se fortaleció en fe dando Gloria a Dios. Cuando a usted le duela, cuando sienta que la promesa se tarda, dele Gloria a Dios. Y tú le das Gloria a Dios cuando lo alabas y alabando se fortalece la fe.
Jesús oró: que se haga tu voluntad en la tierra como ya está en los cielos, porque las cosas ya están allá, tenemos que llamarlas acá. Y allá hay mansiones, las calles son de oro, las puertas del cielo son de perlas preciosas. El cielo es exagerado.
Jueces 6: 12 Gedeón le dijo a Dios yo no soy nada y Dios lo llamó varón esforzado y valiente, llamando las cosas que no son como si fuesen. Gedeón miraba las circunstancias pero Dios lo llamó esforzado y valiente. Muchos de sus familiares no han logrado cosas porque usted los maldice con sus palabras.
Y por una ofrenda Dios lo esperó porque con una ofrenda se sella toda palabra. En Jueces 7: 13 dice que uno de los criados cuando llegó Gedeón, contaba que había tenido un sueño y creyó. Dios nos dio un sueño de que esta ciudad es nuestra, ya no se preocupe por eso, suéñese bendecido, sueñe Jeremías 29: 11, suéñese sano, enriquecido, bendecido.
Tú puedes sentirte solo pero la palabra dice No te dejaré ni te desampararé, una cosa es como tú te sientas y otra lo que la palabra de Dios dice, muévete no por tus sentimientos sino por la palabra de Dios.
Dios le dijo a Ezequiel profetiza, Dios no hizo nada, Ezequiel tuvo que hacer algo y cuando comenzó a profetizar hubo un temblor y los huesos secos comenzaron a pegarse,. Lo que parecía un rompecabezas comenzó a tener cuerpo. Cuando tú profetizas lo que no tiene forma, toma forma, lo que no es, termina siendo.
El problema no es si hubo, el problema es si usted habló. Profetice. Dios nos da sueños, visión, nos da Su Palabra, para imaginarnos su bondad y para que sepamos que todo será mejor mañana, que Él siempre está con nosotros diciéndonos que somos sus hijos y siervos amados.
Si tu hijo está perdido en las fiestas, Dios te dice hoy que tú no pariste para maldición pero profetiza. (Génesis 15: 2-5) Un día Abraham, el padre de nuestra fe, estaba en su tienda apesadumbrado y le dijo a Dios que no tenía heredero y vino a Él palabra de Jehová diciéndole que le daría un hijo, le dijo: sal de la tienda, y le mostró las estrellas y le dijo: así como las estrellas será tu descendencia. Y como las estrellas y la arena del mar, será tu casa, tu descendencia, tus promesas.
ÉL es el Dios de Abraham, Isaac, Jacob y también es tu Padre Celestial, pero sal de la tienda, de lo que te bloquea la mirada, tienes que soñar en Grande. Dios le mostró estas cosas naturales a Abraham para cuando se estuviera desesperando en la noche, mirara las estrellas y se acordara de la promesa y si era de día y empezaba a pensar que la promesa se estaba tardando, al poner sus pies en la arena recordaría la promesa. Hoy Dios te está recordando tus promesas.
Dios te va a bendecir como las estrellas de los cielos y las arenas de la mar. Jesús ya dijo en el cielo que tu familia era salva, tienes que creerlo y hablarlo. Mira las estrellas y recuerda tu promesa. No mires las circunstancias, mira las promesas de Dios, mira quién es el que promete: ES DIOS.
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