| Esfuérzate Y Sé Muy Valiente |
| Por: Pastor Miguel Arrázola |
OFRENDA (Pastora Ma. Paula Arrázola)
Deuteronomio 8:11-17
Cuando Dios habla de bendecirnos siempre lo hace en plural, queriendo decir que lo que Dios tiene para Su pueblo no es algo pequeño. El pueblo de Dios no tiene problemas por Dios sino por sí mismo y por su mentalidad pequeña, que se conforma con cualquier cosa, con destapar un hueco para tapar otro creyendo que esa es la vida que Dios tiene para ellos, sin pensar que Dios quiere una vida de sobreabundancia y multiplicación para Sus hijos.
La gente critica y no lee la Biblia, pero el Señor dice que construiremos buenas casas. Nos han mentido haciéndonos creer limitadamente, frenando nuestras posibilidades. Soñamos pero a la hora de dar pasos de fe, nuestros temores nos limitan.
El problema de los países tercermundistas o subdesarrollados es que han tenido gobernantes con mentes pequeñas. Cuando tienes a la cabeza a alguien con una mente muy pequeña, te limita; por eso cuando alguien es puesto en un lugar para gerenciar buscan un perfil de alguien visionario, emprendedor, hay ocasiones que gente tiene muchas capacidades pero mentes limitadas, que los frenan.
Cuando ponen a alguien a dirigir una empresa, no buscan tanto los diplomas sino que la lleve a otros niveles; gente con visión, con empuje, que no teman experimentar nuevas sendas. Hoy quiero derribar el argumento que se ha tratado de levantar sobre nuestra congregación: Suficiente nunca es suficiente. Nunca te olvides de donde te sacó el Señor, pero tampoco debes vivir con mentalidad de Egipto; no te limites, camina hacia la tierra prometida.
Egipto tiene que salir de nosotros, no podemos seguir pensando en pequeño; nos han dicho que no se puede, que lo mejor siempre viene de afuera y eso es mentira: tú eres un excelente trabajador y persona, excelente profesional, superior. Piensen como campeones porque los campeones siempre andan con campeones.
Tienes que salir de Egipto y pasar por el desierto para que tu carácter sea formado. Dios no puede derramar bendiciones económicas sobre tu vida si tu carácter no está aún formado. El desierto es un período de corto tiempo, donde hay serpientes y escorpiones que tratan de comernos pero el Señor no nos abandona nunca; aun en las peores circunstancias de la vida, ahí Dios te está probando, tu carácter, tus actitudes.
Sólo salen del desierto los que tienen actitud de vencedores. Hay quienes se conmiseran, sin pensar en que tenemos al Señor para que se preocupe por lo nuestro. Hay quienes tienen años en el desierto, y no es por culpa de Dios; tu actitud, tu boca y tus palabras son las que te mantienen ahí.
ENSEÑANZA (Pastor Miguel Arrázola)
Romanos 12:2
Cuando lo que ocurre es malo no es la voluntad de Dios porque la voluntad de Dios es buena agradable y perfecta. Una de las cosas que como cristianos tenemos que hacer constantemente es renovar nuestro entendimiento. Este mundo trata de tirarnos hacia abajo y pretende que nos conformemos pero no es lo que Dios quiere.
La voluntad de Dios es la transformación de nuestro entendimiento. Todo lo que Dios tenía que hacer en tu mente ya está hecho, ahora es tu turno. Nunca Dios va a pensar por ti, tienes que transformar tu pensamiento por ti mismo, no puedes esperar que las circunstancias de la vida te determinen cuál es la voluntad de Dios; tienes que renovar el pensamiento para saber qué viene de Dios y qué no, porque hay cosas que vienen del diablo y otras de tu voluntad.
La voluntad de Dios se discierne a través de la Palabra de Dios. Hay quienes están metidos en líos no por voluntad de Dios sino por desobediencia. El desierto es para los desobedientes que se quedan ahí por sí mismos. La próxima vez que alguien te diga que está en un desierto, dile que empiece a obedecer a Dios. Esos pensamientos tienen que ser renovados pues tal cual es el pensamiento y el corazón del hombre, lo es él (Proverbios 23:7).
Romanos 5:17-21
La desobediencia de Adán introdujo la muerte. En la mente de Dios no estaba esto; la gente se muere porque Adán pecó, no porque Dios quiere. El deseo de Dios es que vivamos por siempre, por eso, seremos transformados en el rapto y viviremos eternamente. La muerte, la enfermedad y la pobreza son las hijas de la mamá pecado.
Mucho más reinarán en vida por un solo JESUCRISTO, los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia. Si usted está en Cristo, está reinando en vida; la muerte, la enfermedad y la pobreza no deben estar en su vida.
Muchos de ustedes piensan en palacios y monarquías cuando hablo de reinar, siendo que pueden ustedes también reinar en Cristo Jesús porque somos reyes. Apocalipsis 1:5-6 muestra como Jesús nos hizo sacerdotes al servicio de Dios. Cristo me salvó y me conquistó para hacerme rey, porque si el Hijo os libertare seréis verdaderamente libres (Juan 8:36). Lo que el rey dice siempre se hace, por eso declare la Palabra de Dios donde dice que Jesús es el Rey de reyes porque es Rey de nosotros los que fuimos constituidos reyes.
Yo he sido constituido rey y sacerdote, tengo la capacidad de estar en la presencia de Dios. No necesitamos un sacerdote para acercarnos a Dios, somos nosotros mismos los que hemos de hacerlo. No tenemos que hacer un curso para ello, fuimos lavados por la Sangre de Jesucristo, tenemos acceso al trono de gracia, podemos ahora adorar a Dios porque en la antigüedad, sólo podían adorarlo los sacerdotes. Cuando usted comienza a pensar como un rey, ve las cosas diferentes. En la realeza, están acostumbrados a dar y recibir regalos costosos: Mercedes Benz, Rolls Roice. En cambio para los esclavos, esto representa algo casi que imposible. Compórtese como la realeza porque usted es un rey.
El esclavo critica lo que tiene la realeza, ellos siempre critican al rey, pero yo no soy plebeyo, soy rey y sacerdote. No soy un pecador salvado por gracia, soy un santo que a veces peco. Si usted es justo, por una falta que cometa no se vuelve pecador, solo porque haya pecado eso no lo hace pecador, usted es un santo hijo de Dios, rey y sacerdote sólo que a veces la embarra.
Un error no me hace a mí pecador porque sé quien soy en Cristo Jesús. El Salmo 22 comienza con unas palabras que Jesús usó en la cruz; en este Salmo se pagó el precio para estar en el Salmo 23, “Jehová es mi pastor y nada me faltará”. Jesús en la cruz se hizo pobre aunque nunca lo fue, fue el precio que tuvo que pagar; gracias a que Jesús derramó toda Su sangre en la cruz, fuiste lavado y teñido de Él, y así te declaró rey para siempre.
Decrete que la enfermedad, la muerte y la pobreza no llegarán a usted, hay un mal concepto de que somos mendigos, arrastrados, y esta no es la idea de Dios. Él quiere que reines en vida, eso de que tenemos que ser humildes y no tener nada, no es bíblico. La Palabra de Dios dice todo lo contrario en Proverbios 22:4 “Riquezas, honra (promoción) y vida”, son la remuneración de los que somos humildes y fuimos limpiados por Cristo". La humildad no es para ser pobre porque la paga al ser humildes es tener riquezas. Si le temes a Dios y andas en humildad, vas a ser rico, ascendido y tendrás vida para compartirla con tus hijos y nietos.
Hoy quiero sanar tu mente porque allí es donde están los límites. No trague entero, consulte la fuente, muchos creen que el internet es la fuente de la verdad sin conocer siquiera al que está escribiendo. Hay gente que se deja llevar de aquellos que hablan mal de mí en internet, pero si me conoces a mí y a mis obras, dile a él que te muestre lo que ha hecho. Mira lo que aquí se ha hecho por la gente, cómo se ha erradicado el divorcio, la enfermedad fue echada fuera.
Creen que ser humildes es andar a pie, porque Jesús andó en un burro, ignorando que en Su época que éste era el mejor medio de transporte. No dejes que el diablo te entrampe, si no tienes las bendiciones de Dios no es por culpa de Él, es la nuestra. Sólo te falta reinar, decretar. Josué 1:6 dice que Dios ya te entregó todo, sólo tienes que reclamarlo, poseerlo, decretarlo porque eres un rey, decreta sobre tu vida bendición. Todo lugar que pisare la planta de vuestros pies es tuyo (Josué 1:3), suena ridículo y estúpido, pero vaya, pise y móntese en los carros que desea tener y poséalos.
Hay gente que ni eso hace, haga algo para poseer lo que Dios ya le entregó. Hay que ser sabios para ver el bien. Usted es un rey; el patrón de la moda de las mujeres debe ser la reina de Jordania aunque tenga al lado a otra persona cualquiera. Dice la Biblia que todo lugar que pisare la planta de nuestros pies Dios nos lo ha entregado, desde el desierto del Líbano hasta el río de Éufrates, el cielo es el límite.
Párese frente al mar y mire el horizonte, todo eso se lo quiere dar Dios. Nadie le podrá hacer frente, habrán obstáculos que tendrás que remover pero eso no evitará que recibas lo que Dios tiene para ti. Él nos dice que así como estuve con Moisés estará con nosotros, “no te dejaré ni te desampararé, esfuérzate” dice el Señor (Josué 1:5-6). Tiene que hacer lo que sea, muévase. Habrán a lo largo del camino situaciones que querrán echarte abajo, pero la oposición te hace crecer. Piensa que entre más grande es tu Goliat, mayor será la recompensa… esfuérzate y se valiente, eso te toca a ti.
Habrán situaciones que querrán echarte atrás, sé valiente. Si te caíste, sóbate, límpiate y sigue adelante. Esfuérzate, trabaja duro, porque las bendiciones no vienen acostado, te cogen parado. Camina porque para adelante es para allá; madrugue, trasnoche, porque Dios dijo que fueras valiente. Las grandes bendiciones no son para cobardes; remánguese y vaya a pelear por su bendición porque los reyes salen a la guerra.
Trabajemos duro por la gracia de Dios. Esfuérzate y sé valiente. No se acobarde si un negocio no le dio, mejor monte otro, insista, levántese temprano, haga estudios de suelos, lo que sea; no solo ore y levante las manos, avíspese, trabaje, esfuércese y sea valiente para que sea prosperado en todo lo que emprenda. La gente quiere corromper, pecar, robar pero usted no, usted guarda la Palabra de Dios que nunca se apartará de su boca, entonces hará prosperar su camino y todo saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente, no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo donde quiere que estés (Josué 1:9).
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