| Leve Tribulación, Eterna Gloria |
| Por: Pastor Miguel Arrázola |
OFRENDA:
Génesis 2:15, Dios puso al hombre en el huerto del Edén para que lo cultivará y lo cuidará, lo creó de último, porque quería decirles todo lo hice para su bendición, protección y beneficio, para su prosperidad lo único que tienen que hacer es trabajar y cuidar nuestro cuerpo, con una dieta balanceada, con ejercicio, cepillándonos bien los dientes. Nuestra familia nos la dio Dios para que la cuidáramos. Trabajar requiere esfuerzo, la forma más fácil de empobrecerse es no haciendo nada. Hagamos votos de riqueza donde nos comprometamos a trabajar y a sudar para que Dios nos prospere nuestro huerto. A través de Jesucristo recuperamos toda la bendición que el diablo nos había robado. Tienes que pararte firme sobre tus finanzas, creer que mes a mes Dios va a suplir lo que te falta, la voluntad de Dios es que tengamos en todo más que suficiente pero tienes que cuidar tu huerto, tus finanzas, la mejor forma es obedeciendo a Dios. Esta Iglesia es bendecida dando, ayunando y cumpliendo las órdenes de Dios.
ENSEÑANZA:
Lucas 22-31-34 Pedro le prestó la barca a Jesús cuando El no tenía donde predicar, en la casa de Pedro se desarrollaron la mayoría de predicas y milagros que se dieron en La Biblia, Jesús estableció a doce y luego a setenta y dos y los envió de dos en dos a predicar el Reino de Dios, sanaba enfermos, echaba fuera demonios, siempre Pedro estaba ayudando a Jesús y el diablo vió el potencial de Pedro y que a él le entregarían las llaves del cielo, por lo tanto el diablo estaba enfurecido. Pedro había cruzado una línea de obediencia, por lo tanto el diablo quería zarandearlo y el cielo se enteró, quería demostrar que Pedro no iba a funcionar, por eso La Palabra dice “zarandear como a trigo”, en agricultura se hace esto es que la paja que no servía sale y queda lo que sirve. Esto sucede por períodos cortos de tiempo, la prueba no es contra la persona en sí sino contra su fe, para que reniegue y se olvide de Dios. Jesús rogó y está rogando siempre por nosotros, para que nuestra fe no falte, no importa lo que el infierno pueda traer en contra de nosotros, la oración de Jesús es más fuerte que lo que viene en contra de nosotros. El viento en contra es lo que hace elevar un avión, el zarandeo ocurre cuando tú cruzas una línea de obediencia, de radicalismo, Satanás no quiere soltarte porque sabe que Dios ha enviado una bendición a tu vida. El zarandeo es para subir tu nivel de bendición y de sobreabundancia. Jesús está orando por mí. A veces viene en el mejor tiempo de la vida espiritual de uno, Deuteronomio 28 dice que cuando obedeces la bendición de Dios se desata donde tú estés, Santiago 4:7, dice que nos sometamos a Dios y resistamos al diablo y huirá de nosotros, el sometimiento a Dios siempre trae resistencia pero no importa el diablo va a huir de tu vida, lo único que le verás es la espalda, el diablo viene porque sabe que Dios te va a bendecir, pero a pesar de que venga de frente tú lo vas a echar porque nadie te va a detener, echarás todo a un lado. Cuando uno cruza la línea de obediencia total espera solo la bendición.
1 Pedro 5:8-10 El mismo diablo viejo las mismas artimañas viejas, él no cambia es igual siempre viene con lo mismo, no claudiques, no declines, no te rindas, no te muevas, que no te roben tu fe, ni tu obediencia a Dios. Está firme, él que tiene que huir es el diablo, recuerda que Jesús está orando por ti. Eso es garantía total. Ore, ore y ore, no se duerma como Pedro que la noche cuando Jesús le dijo que sería zarandeado se durmió y no oró.
Daniel oraba tres veces al día por eso fue libre de los leones, tu oración te protege, Esther le pidió a Mardoqueo que orara y ayunara por él tres días, Josafat pidió también oración por él un día entero, no te importe lo que la gente y el diablo diga: Ora y ayuna, resiste, no te tomes tiempo porque quizá nunca vuelves.
Lucas 22:32 dice que Jesús había rogado por Pedro para que su fe no faltará y le dijo que Pedro volvería y confirmaría a sus hermanos, porque todo es temporal, todo es pasajero. 2 Corintios 4:17 dice que esta leve tribulación momentánea, produce en nosotros un cada vez más excelente peso de gloria no mirando las cosas que se ven sino las que no se ven. Si Pedro hubiese escrito la profecía de Jesús no le habría negado.
Isaías 43:1-4 No me voy a quemar porque Dios dijo que este fuego no me va a consumir, esta agua no me ahogará, contra la ira de mis enemigos él ha prometido extender su mano, Jehová cumplirá su propósito en mí. Declare lo que El dijo, a la mente vienen pensamientos de derrota, derriba esos pensamientos con La Bendita Palabra de Dios, como le dijo a Pedro: regresarás y confirmarás a mis hermanos. Después del zarandeo, que nos pasa por estar sirviendo en la obra del Señor, no por haber hecho lo malo, Pedro negó esa noche al Señor, lloró amargamente, pero no echó atrás, se quedó en Jerusalén, tanto que cuando Jesús le dijo a María dile a Pedro y mis hermanos que he resucitado él las escuchó. Pedro fue el único que recibió la unción para predicar el mensaje, el ángel lo libró de la cárcel, su sombra sanaba a miles, Dios le dijo a Cornelio que buscará a Pedro para que le diera el mensaje.
Si está pasando un zarandeo manténgase firme, no huya que le viene una gran bendición. Daniel cuando salió del foso de los leones salió promovido. Mardoqueo cuando pasó el zarandeo vió la bendición de Dios, Colombia pasó por un zarandeo y hoy tiene los mejores predicadores de Suramérica. Jesús ha rogado por ti, tu fe no va a faltar y tú te vas a mantener y vas a ser triplemente bendecido. El zarandeo es el impulso que te lleva a la victoria. Es la ayuda del diablo para que salgas adelante.
Tres cosas debemos hacer para cuando somos zarandeados:
Orar
Ayunar
Declarar lo que Dios tiene para nosotros
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