| Es Necesario que Vengan Tropiezos |
| Por: Pastor Miguel Arrázola |
OFRENDA (Pastora María Paula Arrazola)
Génesis 28:20-43. Jacob prometió el diezmo al Señor y le pidió bendición con ropa para vestir y comida para comer a lo que el Señor no solo le dio eso sino ovejas, siervas y siervos y camellos y asnos, para que Dios se mueva a nuestro favor tenemos que provocarlo.
Jacob era el hijo de Isaac con Rebeca, Isaac era el hijo de Abraham quien había recibido una promesa de parte de Dios: Te juro que te bendeciré y te multiplicaré a ti y a tu descendencia, Jacob era el nieto de Abraham por lo que estaba dentro de la promesa dada a Abraham, Dios le dio a Isaac una hermosa mujer por esposa es decir Rebeca quien al principio era estéril y luego de un pacto de Isaac con Dios concibió y tuvo dos hijos, el primogénito de ellos fue Esaù privilegiado por ser el primero, pero su madre amaba a Jacob, lo que creó diferencias entre ellos cosa que debemos evitar criándolos de tal manera que no tengan problemas.
Rebeca crió sus hijos para que se quedaran todo el tiempo con ellos, siendo que Dios al entregarle hijos hombres le estaban entregando una generación, muchas veces tienen treinta y cinco años y todavía están bajo las enaguas de las mamás, siendo que el hombre tiene que ser hombre y brindarle seguridad a su mujer, no como aquellos que se casan y cuando tienen problemas enseguida se van para donde la mami, a los hijos especialmente los varones hay que criarlos para que se vayan de la casa, y traigan dinero, en parte pago en honra de todo lo que les hemos invertido, a ellos hay que prepararlos para que solo vengan donde nosotras de visita, muchos matrimonios se acaban porque no criaron a los hombres fuertes sino débiles, ante cualquier dificultad se enredan.
El niño consentido Esaù tenía hambre y le pidió de un cocido de lentejas de su hermano Jacob, prometiéndole su primogenitura, lo que luego le acarreó inconformismo cuando estuvo lleno queriendo hasta matar a su hermano, por lo que Jacob tiene que salir e irse lejos, por lo que le pidió a Dios una bendición porque no tenía nada y le hizo un voto al Señor prometiéndole que si era bendecido y le devolvía en paz a la casa de sus padres el le daría el diez por ciento.
Hay tres cosas involucradas en esto:
Que lo prometas
Que Dios lo cumpla
Que tú cumplas lo prometido.
Dios tiene esto en cuenta para ver si puede darte de sus riquezas en gloria, para que sea un canal de bendición, el Señor bendijo a Jacob dándole esposa, siervas, siervos, camellos asnos.
Jacob cumplió su voto, su promesa, Dios dijo este hombre es hombre de confianza por lo que el Señor sabía que lo podía prosperar porque le daría prioridad al Reino de Dios, lo que haces con cien mil pesos es lo mismo que haces con cien mil millones.
Quiero animarte a ser del tipo de persona que cumple lo que promete
ENSEÑANZA (Pastor Miguel Arrazola)
Mateo 5:21-24, No se si recuerdan la historia del hijo prodigo, en el mundo secular hablan mucho de esta historia donde el menor pidió su herencia la que perdió con remeras y llegó hasta comer alimento para cerdos, a su regreso a casa del padre quien mató hasta un becerro gordo y dio anillo y ropas por lo que su hermano mayor se enojó, aquí vemos un hermano ofendido y un ofensor, cuando tú ofendes a alguien pierdes el favor de Dios y vives en ruina, cuando uno ofende a alguien trae ruina a su vida, no viendo las bendiciones del padre, la falta de perdón o seguir enojado con su hermano continuando en ese rencor queda a merced del infierno de fuego, porque el perdón es un blindaje de Dios, la falta de perdón hace que el blindaje se desarme y quedes a merced del infierno, el enojado tendrá demonios persiguiéndolo todo el tiempo. Cuando tú ofendes la bendición se va, si el hijo menor pecó contra su padre y éste le perdonó porque su hermano no, en el verso 23 dice que al llevar la ofrenda al altar y te acuerdas que tu hermano tiene algo en contra tuya, déjala y ve a tu hermano ofendido pide perdón, arregla y ven, por que la ofrenda hace que seas tierra deseable, que haya liberación, de pronto le gritaste a tu esposa o eres mal hijo o mal padre, o engañas a la viuda o al huérfano, o robas en la empresa, o haces injusticia, ve y arregla eso. A veces algunos dicen que ofendieron sin querer, Santiago 3:3 dice que todos ofendemos muchas veces, cuando ofendes a alguien pierdes el favor del Señor y te seguirá el hambre, no puedes ser un ofensor, este hombre de Mateo 5, conocía el poder de una ofrenda, Salmo 66, dice: entraré en tu casa con holocaustos pagaré mis votos que pronunciaron mis labios y habló mi boca cuando estuve angustiado.
En Lucas 17:1-3 se habla del ofendido, dice La Biblia que todos ofendemos muchas veces, siete veces hay que perdonarlo, la traición es el arma más poderosa que Satanás usa, fue la ultima que él uso en contra de Jesús cuando incitó a Judas para que lo traicionara siendo que Judas era el mejor amigo de Jesús le llevaba la contabilidad y mojaba hasta el pan en el plato de Jesús, la traición duele cuando es de alguien intimo, es la que saca a la gente del ministerio y la vuelve nada, como dice el salmista David en el salmo 55:12, porque no me afrentó un enemigo que lo hubiere soportado, ni quien lo aborrecía sino uno intimo que andaban en amistad en la casa de Dios, la traición es lo que más envenena, por eso Satanás usó la última arma que el infierno tenía, Katherin Kulman fue traicionada al final de sus días por un pianista amigo intimo de ella lo que le hizo ir abajo su ministerio de sanidad, Satanás sabía que si el hijo de Dios era lleno de amargura lo derrotaría, no es lo mismo que hable de ti un desconocido que un amigo, si no hubiere sido por la traición de Judas, Jesús no hubiere cumplido su propósito, muchos de ustedes están aquí por una ofensa y encontraron el propósito, a José le enterraron en el pozo sus mismos hermanos, quienes sin querer cumplieron un propósito haciéndolo llegar a Egipto para luego ser alimentados por él, pero ay del que las provoca, es necesario que vengan tropiezos, la ofensa no es más que un empujón para cumplir con el propósito de Dios, a veces hay que buscar lo bueno en la ofensa para poder ver la bendición.
Muchos de ustedes están sentados en la bendición y no lo ven por estar ofendidos, al comienzo nos hace daño pero sigue adelante porque hay una bendición ahí, si usted no perdona no podrá ver la bendición de Dios, perdónelo, perdón significa soltar, liberar, aún cuando se haya llevado el dinero o al marido no llore por esa porquería, si se lo llevaron es porque no convenía, no llore por algo que no vale la pena si la otra se lo llevó le hizo un favor, suéltelo, porque la falta de perdón trae artritis, ulcera, reumatismo y puede terminar sus años torcido en una silla de ruedas, una universidad en estados unidos hizo un articulo que le llamó el enemigo numero uno: Que es la amargura, el rencor, la falta de perdón, que los vuelve sicóticos, sicópatas, locos, trae neurosis la falta de perdón, solo hay un antídoto para salir de la ofensa y es perdonar.
En Mateo 18:23, está la parábola de los dos deudores, donde un rey quiso hacer cuentas con sus deudores hubo uno a quien le perdonaron una millonaria deuda y luego fue a un acreedor de él y lo hizo poner preso por lo poco que le debía, lo que fue contado al rey quien le dijo siervo malvado porque no podía perdonar, era bueno para pedir perdón pero no para otorgarlo, supo como conseguir el perdón pero no supo perdonar, por lo que el rey lo entregó a los verdugos quienes son demonios que atormentan física y emocionalmente, para que pagara, lo mismo hará nuestro Padre con nosotros sino perdonamos cada uno a aquel que nos ofendió.
El perdón no es un regalo que tú le das a alguien, te lo das a ti mismo, cuando tienes amargura como el hijo mayor te pierdes la fiesta de Dios, la amargura es como cuando te tomas un veneno en frente de tu enemigo y piensas que él va a morir.
Perdón no es aprobación, Jesús perdonó a la mujer que encontró en adulterio pero no la aprobó. No es una justificación, no es un indulto o liberación de las consecuencias, mira que La Palabra dice ay del mundo por lo tropiezos, usted va a perdonar para que no vengan los verdugos a su vida, no significa que si su marido le es infiel usted va a seguir con él, no es una abnegación como si no hubiere pasado nada, no es olvido, sino no sentir más dolor, tu pasado será como aguas que pasaron, sino te traumatiza, perdonaste.
Si usted es un ofensor vaya y restaure el daño, si usted es un ofendido perdone para que vengan tiempos de restitución, dópese con el antídoto que es el perdón. Para que haya restitución es necesario que perdone, la falta de perdón no permite que haya restitución.
El perdón no es un sentimiento, viene de la voluntad, es una decisión, no se demore en perdonar, el tiempo no sana las heridas sino que las ahonda más, haga una lista de a quien perdonar, a su papá o mamá, a aquel por el cual le echaron, si usted le robó a alguien repóngale lo que le robó, si usted no devuelve es por que no se ha arrepentido, algunos han sido violados de niños, perdónele, no porque hubiere sido bueno sino por que tiene que evitar la raíz de amargura, cuando hay una ofensa hay una bendición detrás de la ofensa.
Si está ofendido perdone para que Dios tambien le perdone, la falta de perdón estorba las oraciones y hace que la ofrenda sea inefectiva.
<<Regresar |