Hay dos realidades, Ananías en el capítulo 9 de Hechos tambien ve esas dos realidades cuando el Espíritu Santo le dice que buscara a Saulo de Tarso para que abriera sus ojos. En Hechos 16, Pablo se encontraba en la cárcel por predicar en Filipos y mientras estaban enjaulados, comenzaron a cantar y sobrevino un gran terremoto que abrió las puertas de las celdas y partió las cadenas de todos los presos.
A veces hacer la voluntad de Dios trae cárceles pero yo prefiero estar preso por Cristo que por el pecado. Cuando tú cantas a Dios, todas las cadenas se abren y caen; Dios te ha preparado cosas que están ahí delante de tí, que te las concedió pero no las has visto porque tienen que ser reveladas por el Espíritu.
1 Corintios 2:9-10 dice que “cosas que ojo no vio, ni oído oyó están preparadas para los que aman al Señor”, por el Espíritu Dios que nos las reveló a nosotros. No seas una persona de una experiencia, sea una persona de una relación con Dios; busca la presencia del Espíritu Santo.