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Mira esta espectacular enseñanza, mira el ESTUDIO y descárgala en MP3 en nuestro PODCAST, es nuestro deseo que tu vida sea transformada por la Palabra de Dios, y que recibas sus grandes bendiciones. Si tienes algun comentario puedes contactarnos aquí.
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Dios no prueba con enfermedades sino con desafíos, Él está en control de todo pero está probando. Dios da cuanto uno quiere, Dios sacia. El Señor desea que seamos gente fructífera, próspera, rentable, que progrese, útil y de provechosa a los demás, y que avancemos.
Después que Dios hizo la creación, lo primero que le dijo al hombre fue: "Sean fructíferos, fecundos, rentables, útiles, provechosos, avancen, maduren". Hay cristianos que creen que la actitud correcta es andar con los zapatos rotos, sin sacrificarse, absoluta pobreza, pero Dios pensó diferente a lo que nos enseñaron; cuando nos creó, le hizo un huerto al hombre, no era cualquiera, le pasaba un río en medio y se abría en cuatro brazos, siendo uno de esos ríos el Éufrates.
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Eran millones de kilómetros de prosperidad. Adán no era flojo, era un sosegado trabajador, nombró a todos los animales y luego los llamó como quiso; cuando Dios salvó a la familia de Noé a través del arca y le levantó altar, plantó una viña. Los provechosos agradan a Dios, los productivos.
Hebreos 6:7 dice que la tierra que cultivamos bebe la lluvia que Dios le da, la recibe para producir hierba provechosa. Esto lo hace Dios para que seamos productivos; así como la tierra bebe la lluvia, así viene la unción del Espíritu Santo para que seamos hierba provechosa y produzcamos para aquellos que nos labran. |
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